lunes, 19 de enero de 2009

Cursis Arrepentidos y Abandonados Anonimos A.C.


Estoy a punto de tomarme un Yogurt liquido de durazno. El problema es que su fecha de caducidad vence hoy. Seguramente nada me pasará por ingerirlo ¿o quién sabe?, habrá que tomar (literalmente) el riesgo.

Admitámoslo, el amor es como un yogurt. Si lo tomas a tiempo es muy rico. Pero en cambio, una vez que su fecha de consumo ha pasado nos sabe amargo, huele mal y hasta nos provoca asco (eso sin contar la infección estomacal que muy probablemente contraeríamos). Estar enamorado, por lo tanto, es acceder a una existencia paralela, en la que lo más cotidiano cambia para ponernos todo de cabeza. De pronto uno se nota haciendo o diciendo cosas que en su estado de ‘sobriedad sentimental’ jamás osaría.

Obviamente me ha pasado, sólo que a diferencia de cualquier simple mortal, siempre acabo haciendo el ridículo o equivocándome en algún insignificante detalle que después, oh sorpresa, era todo. Por eso nunca te fíes de alguien enamorado, pues no está completamente en sus cabales.

¿Qué pasa cuando estos sentimientos, que algún día nos hicieron ver todo de color de rosa, se esfuman? Supongo que normalmente se van diluyendo con el tiempo, pero ¿y si hay pruebas de nuestra demencia amorosa? Una de estas tardes, mientras revoloteaba mi cuarto me encontré con el sobre de marquilla (tamaño carta, color amarillo) que hace casi tres años me hizo llegar una ex novia. Sucede que la ‘Srita. Nostalgia’*** se quedó con uno de mis libros favoritos. Tras meses de pedírselo se hartó y me lo regresó en el sobre, junto con fotos y un montón de cartas que años atrás le había escrito.

Anduve con ella dos veces. Muy poco si consideramos que estuve enamorado de ella tres años. Tiempo suficiente para escribirle poemas, diez mil cartas, recaditos, dibujitos y cuanta idea me venía a la cabeza y que creía, eran poco menos que obras de arte; muestras de un amor tan puro y tormentoso que me obligó a escribirle a mi musa las cosas más lindas del universo. Por eso no quise tirarlas, ya que según yo, aquellas palabras debían ser retomadas algún día. Y bueno, para qué negarlo, la simple idea de asomarme de nuevo a esos sentimientos me daba miedo: uno nunca sabe como reaccionara ante los fantasmas del pasado. Ante la amenaza de desmoronarme de recuerdos, preferí dejarlos olvidados debajo de mi colchón.

Ahora que finalmente me animé (más por aburrimiento que por curiosidad) a explorar el contenido del sobre no sentí tristeza, tampoco nostalgia o ganas de regresar el tiempo. ¡Lo que sentí fue pena por la cantidad de cursilerías y miel que cada renglón que las decenas de cartas contenían! No pude leer más de cinco sin sentir ganas de quemar aquellas evidencias culposas que a los cuatro vientos gritan que mis frases de enamorado son más densas que cualquier dialogo telenovelero. Gracias a Dios nadie más estaba presente en aquel momento en el que apuesto, se me subieron los colores al rostro. ¿Tan grave en mi fue la epidemia del romance, que prácticamente me desconocí en aquellas hojas de colores?

Comienzo a dudar que el estado ideal del hombre, o al menos uno de los que más idealiza, sea el estar enamorado, pues por si fuera poco el desgaste que puede significar en su momento cortejar a alguien, corriendo el siempre latente riesgo de terminar bateado, abandonado o engañado, además, tiene uno que estar aguantando los ridículos que tiempo después, las epístolas de aquellos días dorados nos hacen pasar.

¿En qué momento la miel se nos vuelve amarga y la vergüenza transforma las cenizas de aquel estado que antes nos empeñábamos en gritar a los cuatro vientos?

La próxima vez que me enamore trataré de no escribir tanto, no vaya a ser que después tenga que cargar con la pena de otro sobre amarillo de cursilerías indecibles. Disculpen ustedes, me tomé un yogurt que venció hace mucho tiempo, creo que voy a vomitar.


*** para más referencia de este endémico personaje, favor de leer las entradas 'El maldito Hi5' y 'Feliz Aniversario Señorita Nostalgia'.

12 comentarios:

Jessie dijo...

Buenassss Gabrielito, pues ya lo he dicho y lo vuelvo a decir, el amor idiotiza, enamorarte es lo peor que podés hacer.

Yo en tu lugar, archivaba el libro para siempre en el placard (en el placard?) y las cartas escritas les prendía fuego para quemarlas, ó a lo menos abría un hoyo en la tierra para enterrarlas y sepultarlas con lo que sentías.

Y... has dicho youghurt de... DURAZNO??? mmmm!!! el de durazno es mi favorito, ya ves como tenemos otra cosa más en común, aparte de que tu libreta y yo somos del mismo zodiaco, viste?

Y los productos de leche ó sus derivados, aún aguantan 3 días después de que se echaron a perder.

Te saludo y me despido

Atentamente:
Jessie, la primera

Jessie dijo...

Ah, sobre lo de las chicas superpoderosas Z (que por cierto también las pasaron acá en Céfiro), creo que es porque, en primera, los animes (animaciones japonesas) son los mejores dibujos animados, ó a lo menos están de moda acá en el Sur de Céfiro y en lo particular, a mí me gustan mucho los animes.

Y en segunda, como las chicas superpoderosas también ya son dibujitos animasos clásicos, pues seguro a alguien se le ocurrió la idea de que: chicas superpoderosas + animes = chicas superpoderosas Z (y hasta yo pensé que era más la competencia de Dragon Ball Z que de Sailor Moon).

Es lo que yo pienso y se me vino a la mente Gabrielito.

Te saludo y me despido

Atentamente:
Jessie, la primera

Victor Montufar dijo...

A ti te pasò con cartas...A mì al abrir mi burò me di cuenta que tenìa infinidad de "recuerdos" que van desde una corcholate, una pulsera de esas de hilo, una cajita de clorets, y una que otra carta. Me aferraba a esos recuerdos hasta que decidì tirarlos a la basura, nisiquiera me di el tiempo para pensar si querìa verlos o conservarlos en otro lugar. Al pasar todo a la bolsa de basura y ponerla en la calle para que el camiòn se la llevara sentì una gran satisfacciòn.

Nadia dijo...

jaajaajajaja sabes ke kreo ke te entiendo muy mala onda hahahaah me regresaron mis cartas y yo ahhhhhh ke las leo dije ahi ke tanta pendejada le escribia al morro y ni lo sentia jajajajaja pero bueno yo tire todas jajajaa

zocadiz dijo...

no me di tiempo para releer... borre mails, elimine del hi5, tire cartas. me parece que es lo mas sano. si no se sufre demasiado.

La Concharra dijo...

Gabo: Seguramente descubriste después de tomar ese yogurth que no pasó nada, muchas veces hay que arriesgarse para comprobar que "lo que dicen" no es...Y tampoco te arrepientas de lo que escribiste, ese eras tú en aquel momento, más bien valora al hombre sensible y valiente que eras en aquel momento y que ojalá, no dejes de serlo…
El amor es un estado físico, químico, emocional que te hace ver la vida desde otra perspectiva… disfrútalo cuando lo tengas…

Anónimo dijo...

Pienso igual que concharra. Disfruta todo lo que sientas, aunque duela...
Oye cuando entre a tu antigüo blog encontre tu poema "No está llorando el corazón" y me encanto, tal vez porque me identifique mucho con el. Me gustaria subirlo a mi hi5 en febrero (si me das tu autorizacion), claro que seria con tu firma o.k.
Te mando un gran abrazo¡¡¡
Angeluz

gabriel revelo dijo...

jessie: ¿qué es el placard?... te cuento algo, aun tengo las cartas y dudo mucho que algún día llegue a animarme a quemarlas. el yogurt de durazno (mi favorito) no me cayó mal. ah, y dragon ball z rules!!!!!

víctor: yo también tengo mi cajón de los recuerdos (todos alguna vez tenemos uno), sólo que en mi caso me da cierto temor encontrarme con el pasado. quizá algún día escriba un post de esos articulos y ojalá pueda como tú, tarde o temprano, reunir el valor para deshacerme de ellos.

nadia: pobre de él je je... pero pues así es uno cuando la sangre se le vuelve de miel.

zocadiz: esa determinación tuya me da envidia. yo tengo alma de coleccionista masoquista ja ja.

connie: gracias por tus sabias palabras. como siempre le atinas al punto de vista más inteligente. al final se trata de actuar y ya lo demás es ganancia.

angeluz: claro que puedes subirlo. no dejes de avisarme para darme una vuelta y ver cómo quedó. será un honor estar de una u otra forma en tu hi5- un abrazo.

drneon dijo...

Si, a mi también me pasó eso hace muchos años, me regresaron una bolsa grande, llena de osos de peluche cartas, discos y demás. Pero no la acepté, le dije que eran suyas y que si no las quería las tirara.

Yo ya aprendí que los libros no se prestan. Entiendo perfectamente que uno, cuando esta enamorado quiera compartir las cosas que lo hacen vibrar, contagiar las pasiones en alguien especial.. solo que a veces -al menos en mi caso- hacemos esto como una forma inconciente de garantizar un último encuentro si es que algo falla.

He perdido infinidad de libros de esa forma. Amigos muy queridos que se fueron bajo la esperanza de ser recordados con un:

"...murió por la patria!".

Buen post, emociones encontradas, de verdad.

Abrazo

gabriel revelo dijo...

doc neón: ¡exacto, los libros no se prestan! lastima que aprenderlo me ha costado un par de joyitas literarias que aun extraño.

saludos.

keiSha dijo...

¿Me prestas Diablo Guardían?

jejeje

Yo también he aprendido q asi como los libros los discos (incluyase dvd) tampoco se prestan. ¿Y a quien se le ocurre prestar hasta ediciones especiales?

En verdad que el amor idiotiza... pero mientras estas así la verdad es q todo parece valer la pena ;D

Saludos.

gabriel revelo dijo...

keisha: apariencias al fin y al cabo, cómo se le hace para saber si no terminaremos arrepentidos de cualquier apuesta por el amor. aun así vale la pena...

y...

¿de verdad quieres diablo guardían? ...