sábado, 27 de septiembre de 2008

Chiquita



Chiquita existió y un libro nos cuenta su vida. Como una tórtola ansiosa de aires de libertad, así era ella. Testaruda, artista, bailarina, seductora, sincera, arrogante, cantante, decidida y decenas de adjetivos más podrían ser adjudicados a esta cubana nacida en 1869 y que conquistó los teatros, vaudevilles y ferias de Estados Unidos y las principales ciudades de Europa. Por si fuera poco, Espiridona Cenda, mejor conocida como “Chiquita”, tenía la particularidad de medir 65 centímetros de estatura.

El cubano Antonio Orlando Rodríguez, Premio Alfaguara de Novela 2008 por ‘Chiquita’ desarrolla una maravillosa biografía hasta llevarla a niveles ejemplares que la convierten en una historia exquisita, redonda e inolvidable en la que las fronteras de la realidad y la ficción se funden de forma perfecta, creando escenarios cercanos al realismo mágico. Esta novela resulta atractiva desde cualquier punto de vista por el que se le vea: Como la historia de un personaje femenino inolvidable, como testimonio de la época dorada de los espectáculos de vaudevilles o como un documento histórico de la historia política por la que atravesaba el mundo a finales del siglo XIXX y principios del XX.

Originaria de Matanzas, Chiquita decide dejar un futuro incierto por la agitación que la lucha de independencia en Cuba trae consigo, para cumplir con su sueño de triunfar como una artista en Estados Unidos, convirtiéndose en una de las figuras del espectáculo más importantes. Aunque por sí misma, la historia de Espiridona Cenda bastaría para hacer de esta novela una obra inolvidable, otros elementos la vuelven todavía más invaluable. Para empezar, la historia se cuenta no por uno ni por dos, sino por tres narradores tan diferentes entre sí y ubicados en diferentes tiempos. Además está toda la fantasía en la que el autor nos hace dudar, pues al adentrarnos más y más dentro de la narrativa de “Chiquita” uno termina creyendo ciegamente que todo lo leído es posiblemente verosímil. ¿Y los hechos y personajes históricos que se van cruzando con una delicadeza envidiable con la existencia de la Liliputiense? ¿Y todo ese mundo en el que las ‘rarezas de la naturaleza’ llenaban teatros y robaban aplausos sin consideración? ¿Ya se percataron de la grandeza de un personaje pequeñito pero lleno de vida?

Cofradías secretas, un pez prehistórico del Caribe tropical que termina en las aguas del Río Sena, el asesinato de un Presidente, un amuleto, liliputienses capaces de estar en dos lugares a la vez, una clarividente que puede ver el futuro en las orejas de las personas, una gallina que pone huevos de oro, amores intensos, un perro diabólico que deambula por las noches o un misterioso robo. Carros pequeños, un incendio en un circo, una periodista loca; y mejor aquí me detengo, pues si bien mi mente podría seguir desentrañando elementos de la novela de Orlando Rodríguez, lo mejor es leerla y descubrir como yo, un mundo en el que la grandeza no tiene tamaño.

Terminé de leer “Chiquita” desbordando emoción. Hay veces que uno no cree posible que las letras puedan mover tantas emociones y éste es el caso. Novelas inolvidables como está valen la pena si desde el primer momento nos hacen volar hasta universos en los que todo nos parece nuevo y en el que caben miles de posibilidades pues todo es posible.

Un siglo después de sus años de gloria, Chiquita sigue cultivado seguidores, yo soy uno de ellos.

¿Ver hojas verdes sólo te incita?
¿El fresco arroyo tu pico invita?
¡Ay de mi tórtola, mi tortolita,
que al monte ha ido y allá quedó!

9 comentarios:

Xhabyra dijo...

Orale, he visto la portada de ese libro pero nunca lo he tomado para leer la contraportada.

El resumen que nos compartes me hizo recordar a nuestro "pequeño" Margarito.

Saludos

Nadia dijo...

aaa gracias señor le mando muchos saluditos ke tengas buen incio de semana!!!

Alviseni dijo...

te envidio. a mi no me da ya tiempo para leer literatura. el último libro que compré, un thriller que se llama "y punto" le leí como 100 páginas y ahí está, en stand by. tengo lecturas acumuladas que sé que nunca terminaré.

un abrazo vecino...

sabes de hecho siempre que paso por san rafael atlixco me imagino que vives más o menos a la altura de la farmacia san rafael. no sé por qué. y digo "por aquí vive el bloggero revelo", jaja.

nos leemos.

Anónimo dijo...

Gabriel, acabo de leer CHIQUITA y quede igual de entusiasmada que tu. Las 500 paginas se me hicieron pocas, no queria que el libro acabara. Suscribo tu comentario linea por lidea. Y te felicito por escribir tan bien.

soleil dijo...

que emocion tener un buen prospecto de libro para cuando acabe los que voy leyendo... la historia me entusiamos mucho, sobre todo tu forma de inducirnos a leerla!

saludos!

Ricardo Calderón Inca dijo...

HEY MAN ESA E SNUEVA NO LA ESCUCHADO XEVERE POR EL DATO...
AMIGO REVELO NECESITO DE TU VOTACION EN UN CONCURSO DE POESIA QUE PARTICIPO LA PAGINA WEB ES ESTA: http://canal-literatura.com/Apoesia4/?p=135
DESEO TU VOTACION Y SI TE ES POSIBLE TU COMENTARIO DE LOS POEMAS PUBLICADOS GRACIAS DE ANTEMANO =Þ

gabriel revelo dijo...

xhabyra: ¡margarito! ja ja... él es mucho más alto. eso sì, harían una pareja grandioso.

nadia: bonito inicio nadia jua jua...

alvi: a mi también me escasea el tiempo de la lectura y es algo que me desespera. puedo pasar días enteros sin abrir un libro... ¿la farmacia?, pues no estás tan perdido, al contrario. nos leemos.

anónima: gracias por el comment.. yo tampoco quería que se terminara.

soleil: pues a leer muchachita... mi lista de libros pendientes también es enorme.

ricardo: claro que lo haré, descuida. saludos a perú.

Wilmer-Avila dijo...

Hey! yo tambien quiero leer el galardonado libro; pero con el tiempo y los trabajos pendientes, tendre que posponerlo para las vacaciones. Gracias por la reseña, vuelvo a ella cuando lo haya leido.

Wilmer Avila
OREJA AZUL

Anónimo dijo...

I want not approve on it. I think polite post. Specially the designation attracted me to be familiar with the unscathed story.