jueves, 15 de marzo de 2012

Margarito, el ataque que sí fue

Como si el destino me jugara una broma de muy mal gusto. Así defino lo ocurrido hace menos de 24 horas. Justo ayer, en mi pasado post les conté como unos vecinos habían amenazado de muerte a mi perro Margarito, y ayer mismo fue atacado salvajemente. No por los vecinos que días atrás nos advirtieron que le echarían gasolina, sino por otro perro. Por cierto, mucho más grande que él.

Los hechos ocurrieron ayer por la mañana, cuando yo iba ya rumbo al trabajo. Como es una costumbre, mi hermana Lucia sacó a pasear a Margarito poco antes de las 7 de la mañana. Lo llevó hasta el parque por la ruta de siempre. De regreso se cruzó con una señora y su enorme perro, el cual se le escabulló a la dueña. Sin que nadie lo esperara, el perro se abalanzó sobre Margarito. Lo prensó de una mordida y no lo soltaba.

Sin éxito Lucia y la señora intentaban que el perro soltara a Margarito. Incluso en su desesperación mi hermana le puso la mano al perro cerca de su hocico para que la mordiera a ella y soltara a Margarito. Después de segundos que fueron eternos, lograron liberar a mi perrito.

Del susto a Margarito se le salió la popo. A pesar de que el perro le mordió una rodilla, Lucia cargó a nuestro perrito ensangrentado y regresó corriendo a casa tan pronto como pudo. En minutos ella y mi mamá llevaban a Margaro al hospital veterinario. Él se quejaba y lloraba. Lloraba ante cualquier movimiento de su cuerpecito.

En el veterinario le administraron un analgésico pero no lo anestesiaron. Según la doctora, Margarito estaba en un nivel de estrés tan grande, que si se le dormía se corría el riesgo de que sufriera un infarto cardiaco. Margaro se quedó en el hospital para que los doctores pudieran examinarlo después de tranquilizarlo. Lucia se fue a trabajar con lágrimas en los ojos.

Todo esto pasó ayer, y no eran ni las 7:30 de la mañana.

Cerca de las 9:30 Lucía me informó lo ocurrido por medio de Twitter. Cinco minutos después mi mamá me marcó para también comunicarme lo sucedido. El resto de la mañana se me hizo eterno. Esa angustia e incertidumbre que da el no saber la suerte de uno de tus seres queridos no se le deseo a nadie.

Por la tarde fui por Margarito al hospital. Cuando vi su carita sentí un gran alivio. Su pecho y varias partes de su cuerpecito tenían varias zonas suturadas con puntos. Además su patita delantera izquierda apenas y podía apoyarla. Quizá tenga fracturado un fragmento de hueso, pero con reposo la doctora espera que en unos días éste solidifique por sí mismo. Además de tenerlo bajo observación y cuidados, le fueron recetados calmantes y antibióticos. Antes de las 6 de la tarde, después de 12 horas infernales, Margarito volvió a casa. A su casa.

Ojalá está historia sirva para que los dueños de perros grandes o violentos tengan cuidado con sus animales. Ahora fue Margarito, ¿pero qué tal si hubiera sido algún niño? Horas después fui a ver al perro que atacó a Margaro. Es un perro grande y fuerte. Espero que no vuelva a reaccionar así.

Mi hermana quiere proceder legalmente en contra de la dueña del perro. Yo no quiero. Cuando fuimos a verla se mostró apenada y pagó los gastos generados por la veterinaria. No se gana nada demandando y no podemos culpar a alguien por la reacción irracional de un animal. Una de malas que a todos nos puede pasarnos.

Ahora mismo Margarito se encuentra adolorido y triste. Le cuesta ponerse de pie y caminar. Se queja constantemente y me rompe el corazón. Sin embargo sigue intentando estar al pendiente de lo que hacemos los demás integrantes de la casa. Continúa buscando que le demos de comer mientras estamos en la cocina y nos sigue de un lado a otro. Tengo fe en que las heridas de Margaro se curen pronto y mi perro no tarde en volver a las andadas.

Como dijo mi amigo Ángel, Margaro es perro de 1000 batallas, y seguramente en esta ocasión nuevamente vencerá.

Esta foto nos la tomamos cuando Margaro regresó del Hospital.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

aaaaay :( margaritooo jeje todos lo queremos mucho!

Atte lucy

Wilmer Avila dijo...

Ánimos Margaro, te vas a recuperar.

Anónimo dijo...

Un abrazo margarito! Que te recuperes pronto!!!
Angie

Luis Gabriel... dijo...

Mira Gaby a todos nos puede pasar. La dueña pago los gastos y con eso basta, demuestra su pena y angustía. Cuando me entere en la tarde que llegue a mi casa me puse muy nervioso pero ya leyendo tu texto confio en que Margaro saldra adelante como siempre lo ha hecho. Si es un perro de mil batallas..animo

Anónimo dijo...

pobre margarito pero es fuerte. Deberian morder a l viejillo que le grito a la lucia y de paso a su vieja. Un saludo al margaro. tu prima

gabriel revelo dijo...

Muchas gracias a todos por sus buenos deseos... Margarito ya se encuentra mucho mejor :)