sábado, 27 de octubre de 2007

Estoy gordo

Fue mi abuela la que desató todo, cuando hace unas semanas la visité y lo primero que me dijo fue:
- Como que te ves más gordo.

Si bien, nunca es agradable escuchar que a uno le dicen que tiene sus ‘kilitos de más’, traté de no darle demasiada importancia al comentario de mi abuela, el cual por cierto, atribuí a la vestimenta que aquella tarde traía. Hoy la situación volvió a repetirse, sólo que el familiar que hizo alusión a mi aumento de peso no fue mi abuela, sino mi padrino Fernando, quién en la reunión familiar de este día, amablemente comentó:

- Ya embarneciste, te pusiste ‘mas macizo’. Mira nada más que brazotes.

¿Más macizo?, ¿pues qué soy un caramelo o qué?. Lo molesto no es que la tan sutil observación la haya hecho a la hora de la comida, mientras me servía un par de tacos, como pa’ que todos escucharan, no, el verdadero problema es que comienzo a sugestionarme y a estas alturas ya no sé si en verdad estoy más gordo que de costumbre. Porque eso sí, delgadito, lo que se dice delgadito, nunca he sido, pero tampoco soy una albóndiga. Acepto que fui niño gordo, situación que en ese momento no comprendía , pues durante mi infancia solía quitarme la playera, verme frente al espejo y pensar que el volumen de mi panza de luchador, en realidad era sinónimo de musculatura. Así que en aquellos años, lejos de pensar que padecía de sobrepeso, mi mente de escuincle idiota deducía que era afortunado por ‘estar tan fuerte’.

Por un misterio que aun no descifro (pues en esos años ha sido cuando más he comido en mi vida), al entrar en la adolescencia adelgace. No al punto de ser un fideo, pero si lo suficiente como para decir que tenía un cuerpo promedio. Y podría decir que así me he mantenido durante los últimos siete años de mi vida. A veces, según las circunstancias, subo o bajo un par de kilos, pero siempre volviendo a mi peso ‘promedio’. Honestamente, siempre me agrado no estar flaco, pero tampoco ser el más gordo, poderme comprar la misma ropa que el resto de las personas, y no tenerme que preocupar en lo más mínimo por la bascula.

Así de feliz era, hasta que mi abuela y mi padrino llegaron a meterme la duda. Además, confesaré que yo sí me siento más pesado, siento que la ropa no me queda tan bien como antes y por ejemplo, uno de mis pantalones me aprieta un poco. Para colmo, fui a comprarme un par de prendas y al mirarme en el espejo del probador me deprimí al mirar lo mal que esos atuendos se me veían. Elegí lo que ‘se me veía menos peor’ y salí directo a encerrare en casa, a meditar sobre mi gordura.

Antes de perder la cabeza y someterme a una liposucción, analicemos un poco el contexto de mi súbita marranes:

Puede ser que ni esté más gordo. Que un pantalón me apriete (y hasta eso, muy poco) no dice nada, además el resto de mis pantalones siguen igual. Otro detalle a mi favor es que conozco infinidad de personas (todos gordos, por cierto) que afirman que los espejos en los probadores de las tiendas están embrujados y que ‘absolutamente nadie’ se ve bien en ellos. Por último, quizá el día de la visita a mi abuela, y hoy en la comida familiar, la ropa que elegí no era la más favorecedora. Hoy por ejemplo, traía una camisa tipo polo de rayas horizontales, y todo mundo sabe que precisamente las rayas horizontales hacen que las personas se vean más anchas.

Osea que probablemente no, pero ¿y si sí?. Si realmente engordé ¿qué voy a hacer?. Igual y es cosa de la edad, y estoy pasando por esa etapa en la que a los hombres el cuerpo se les ensancha y efectivamente ‘embarnecen’, lo malo es que yo no quiero parecer señor, pues nada me aterra más que eso. Me importa un cacahuate que sea un procedimiento natural, no quiero, no quiero y no quiero.

En otras épocas de mi vida, culparía a la comida, pues como leyeron dos posts atrás, en una ocasión junto con un amigo me comí casi ochenta tacos, pero eso ya tiene como cinco años y en la actualidad, como normalmente, es más, el estar trabajando me ha quitado bastante tiempo de ocio, ahora que estoy laborando me mantengo más en movimiento. Lo malo, es que me pego unas desveladas de miedo y suelo dormir en las tardes, casi siempre después de comer, pero a cambio, cada domingo juego futbol por horas y desde la semana pasada, cada miércoles participo con mi equipo en una liga de fútbol nocturno.

Así que vuelvo al punto de partida. A no saber si en realidad estoy engordando, si es una mala apreciación, si estoy sugestionado o embarneciendo. Qué diablos, ni siquiera sé si me importa mi apariencia o no, por momentos me parece importante lucir bien y dos segundos después pienso en el tema como algo superficial y sin importancia. Me veo en un espejo y hasta me encuentro atractivo, otras, las más, me veo hecho un desastre. Podría hacer dieta, pero sé que lo dejaría inmediatamente. Lo que sí puedo hacer, pues me ha funcionado en otras ocasiones, es tomar un poco más de agua, aunque estar visitando el baño cada cinco minutos me resulta molesto y desagradable. ¿Y si salgo a correr en las tardes o desempolvo la bicicleta y la uso un poco?. Podría, pero a qué hora voy a leer, escribir y meterme en problemas.

No tengo ni idea de qué, pero tengo que hacer algo (además de cerrar la boca).

11 comentarios:

Gonzalo Del Rosario dijo...

Sí tío . . . siempre me pregunto ¿por qué no se miran a sí mismos y dejan de joder al resto?

Si veo a un viejo amigo, a quien no he visto en años, con unos kilos de más . . . no cometería la insensatez de hacérselo ver, eso a mí me jode.

O sea no tienen algo más interesante para comenzar la plática que decir: "oe pero qué gordo estásss"

Ja, ja, ja, ja veo mis fotos de los 15 a los 19 y río nostálgico.

Y pienso que Neruda sólo se inspiraba si tragaba.

Bueno.

A todos nos pasa.

Raúl V. Ortiz dijo...

Saludos:
Pues mi buen, lo último que puedes hacer es preocuparte por tu aspecto. Yo tengo un montón de kilos de más y ya he optado por no preocuparme, siempre y cuando no deteriore mi salud.(Claro, tampoco como a lo bestia, de hecho dejé de tomar refresco y evito las tortillas.) Lo malo es que al estar sin trabajo, llevo una especie de vida sedentaria.
Yo siempre he sido gordo y suelo bajar de peso rápidamente. Lo peor es que lo subo mucho más rápido. De hecho siempre he pensado que tengo una enfermedad o de plano un hechizo. Siempre que alguien me dice que estoy más delgado, inmediatamente empiezo a ganar peso y me pongo más puerco que de costumbre. Ahorita estoy que doy lástima jajaja. Hace dos días fui a una entrevista de trabajo, y al verme en un espejo de los de la empresa me asusté. Estoy mucho más gordo que nunca y de hecho ya la ropa me aprieta toda.
Así que no te apures por los comentarios. A veces aunque no lo queramos, sí es la edad la que nos parte la madre. Así que bienvenido a tu vida adulta jejeje.
Un abrazo.

topo dijo...

Sería buena idea esa de correr, aunque ahora con el clima, ya no se sabe qué hora es bueno para eso, y andar respirando aire frío no es nada agradable. Tú eres feliz como estás? No pasa nada. No tenemos porque aferrarnos a parecer modelo de portada. Desde mi punto de vista lo que importa es la salud. El sobrepeso conlleva muchas enfermedades que a fin de cuentas son males innecesarios. Sin embargo, unos pocos kilos de más no afectan a nadie. Vaya, a lo que voy es a que busques lo que te haga sentir mejor, y no lo que satisfaga a las demás.
Saludos.

Latamoderna dijo...

AYYY Gabrielín, yo no sé, pero me reí un montón con tu post. No sé si era lo adecuado (lo siento) pero me reí mucho.

Bueno, tal vez sí estés engordando querido, ¿y qué? No pasa nada. Trata de bajarle a la comida y ya está. Lo importante es cómo te sientas tú. Yo también he pasado por el sobre peso y he estado al punto de ser puro hueso, literal. Así que entiendo perfecto cómo te sientes.

No, los espejos de los probadores no están embrujados... lo siento.

:) ánimo niño...

Francisco Alvarado dijo...

Mi estimadísimo men.... dejame decirte una cosa: Estoy 100% de acuerdo en que lo que piense el resto del mundo no debe de importarte NI TANTITITITITO... Ellos deben tener su propia "cola que les pisen", como para que anden repartiendo. (y apuesto que los criticones también tienen pancita ¬¬)

De cualquier manera, percibo que, en efecto, a tí te importa. Y si te importa, debes hacer algo. Por la razón que sea. Por salud, por estética, o sencillamente por que se te pega la gana.

Te comento que hubo un tiempo en el que a mi me pasó lo mismo... me decían que me veía más gordo cada vez más seguido... y bueno, pa' no hacerte el cuento largo, al final bajé de peso... y como dirían los de los infomerciales: "Sin esfuerzo, con tan solo 5 minutos diarios, y en la comodidad de mi hogar!!!" jajajaja...

No es jalada!...
Es difícil encontrar tiempo en la agenda para dedicarle tiempo al ejercicio, estoy de acuerdo... y es que como tu dices... "tienes un tiempo para leer, otro para escribir, otro para ver tele"... y al final, los 45 minutos de "correr" sencillamente nunca encuentran lugar.
Te voy a pasar MI RECETA, y espero que te apliques, y lo intentes.

Lo primero que yo hice, fue dejar las papitas y el pan. Me costó mucho trabajo, por que yo tragaba cada 5 minutos una bolsa de "algo"... pero mira que aparte de sentirme mucho mejor (tanto conservador debe tener "algo" atolondrante, por que te juro que ayuda bastante en el como me siento a diario desde que no como esas mugres...
Ahora, este punto como que no es imperativo... pero el segundo sí...

El segundo paso, (insisto, creo que fue el más importante), fue que en la noche, antes de dormirme hacía 20 abdominales. Y en la mañana, antes de levantarme (todo modorro) hacía otras 20.

No parece ser mucho, pero te juro que me funcionó...
Hubo un chingo de veces que llegaba super rendido a mi camita, y decía: "Ya no haré nada!, muero de sueño"... pero a fuerza de voluntad, y con malas caras, terminaba haciendolas sobre mi colchón, y al contar "20!", me tiraba como si hubiera corrido el maratón, y ahi mismo me dormía.

En las mañanas no es muy diferente, considerando que el primer dolor es no querer despertar jejejeje... pero ps con la idea de "si no es ahorita, en todo el día no será", po's ya te tomas tus 4 minutitos, y te paras a hacer tus cosas.
A la fecha yo soy mas o menos delgado.. aún tengo mi pancita, y creo que nunca la dejaré de tener... pero de como estoy, a como estaba... si me podrían poner en uno de esos infomerciales del "AB KK" como "el antes y el después" jejejeje.

Tengo otra receta más dramática para bajar de peso, pero esa, aunque está garantizada de que bajas en SUPER CHINGA, también está muy extremista (segura, pero extremista). Si la quieres probar, me avisas pa' pasártela... pero por lo mientras, cálale con la primera.
Iwal si te duermes en la tarde despues de comer, intenta hacerlo también cuando despiertes de la siesta... quien quita y así te funciona más rápido XD

De cualquier manera chato, remarco la idea que dije al principio al insistir que este tipo de cosas se hacen únicamente por estar bien contigo. Si no te quieres ver de "X" forma, entonces lucha por tu objetivo... Si al resto del mundo no le gusta, po's que se chinguen... Eres tú el unico que debe decidir cuando, como y por qué hacerlo.. EEEEEEH?????

Que la fuerza te acompañe!!!!! Y gracias por preferir seguir escribiendo, que meterte al gym y ponerte como chachoneguer!!... Se aprecia!!!!!!!!!!!

SOL dijo...

awww gabrielito, mira lo unico que te piedo decir esq ue con estás cosas, no cuenta el hacerlo porque x persona asi lo quiere, como lo dijeron antes, hazlo porque tu te quieres sentir mejor...

por lo general la gente que hace esos comentarios es porque se siente mal de algun modo y quiere desviar la atencion de ellos y que se fijen en los "detalles" que tienen los demás...

en fin gabri llegale a los pequeños cambios, esos marcan grandes diferencias aunque no lo creas...

besos niño gabriel****

Valeria dijo...

Pues discúlpeme si no le doy palabras de aliento como bienvenida perome dió mucha risa su post! el modo en que transmite el berrinche por no querer tener unos kilitos de más!

No, ya en serio, ps si juegas fucho no veo el porqué subas de peso, quizás sea por la siesta vespertina...

Aún así si decides hacer más ejercicio o lo que sea pues que sea por tí, no porque te lo dicen los demás...

Un saludo!

Jorge Atarama dijo...

Bueno yo que estoy por los 40 sé que llega un momento que comes igual pero se retiene más. Descubrí que lo que te mantiene en el peso a pesar de los años es el salir a correr. El fútbol no realiza esa función pero es más divertido sin duda. Un abrazo.

gabriel revelo dijo...

gonzalo: yo también suelo ahorrarme ese tipo de comentarios, a fin de cuentas, la vida es un espejo. somos en gran medida, trocitos de lo que vemos en los demás.

raúl: pues sí, la maldita edad. ahora que lo pienso, no me llamaría 'gordo', quizá sólo tengo unos kilillos de más que de proponermelo, los bajaría muy rápido (o eso creo yo), el problema es decidirme.

topo: gracias, quizá opte por correr (cuando se quite este frío de los mil demonios, claro está). hoy mira mi imagen en el espejo y no me ví tan gordo, al contrario, me vi como siempre. igual y como mencioné en el post, fue la ropa que traía o simplemente hay ocasiones en los que no es nuestro día. afortundamente, mi aspecto físico dista mucho de ser una de mis prioridades.

lata: está bien que te rías, es más, lo escribí con esa intención. ya pasó la histeria. ¿segura que no están embrujados?

francisco: como siempre, gracias por tu visita que sabes, se aprecia bastante. gracias por el consejo, lo probaré. estos días me he estado dando cuenta de que fue un 'mal viaje' de mi parte. igual y si subí uno o dos kilillos, pero me conozco y sé que bajaran sin mucho esfuerzo (si en seis meses empeoro, te juro que te pido la receta 'extrema'). la apariencia no me importa más allá de lo necesario, y pues trataré de dejar las papitas (menos cuando pasen los partidos del Atlante por TV).

sol: gracia, como siempre tan linda. comenzaré por correr cuando saque a Margarito (mi perro) a pasear al parque. pequeños detalles.

valeria: ¡hola!, bueno, tampoco creas que entreno toda la semana. digamos que juego con mis amigos los domingos a medio día, y desde hace una semana, estoy en una liga dónde nos toca jugar los miércoles en la noche. estoy intentando quitarme la siesta, eso sí. aunque tú que también madrugas, sabes que hay veces que es innevitable.

jorge: ¡¡¡claro que es más divertido!!!, espero que a los cuarenta no éste hecho una albondiga ja ja. pues a correr se ha dicho (bueno, será mañana).

Nadia dijo...

jajajajajaja esas abuelas ke mendigas son jajajaa!!! te acompaño en tu dolor yo tambien tengo kilitos de mas!!!

gabriel revelo dijo...

nadia: en tu caso, no tienes nada de más... todo te sienta de maravilla.