miércoles, 15 de agosto de 2007

Descubriendo a Frida

Intangible pero real como el viento, imposible plasmarlo en imágenes o narraciones, así es el Arte. Lógicamente, hablar de ella es un acto completamente subjetivo, que requiere un ejercicio interpretativo que hace del Arte, una experiencia única. En eso pensaba el pasado lunes, minutos antes de entrar a la exposición ‘Frida Kahlo, Homenaje Nacional (1907-2007)’ en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Nunca fui gran seguidor de Frida. Si bien reconocía en ella a una de las figuras más emblemáticas de la cultura mexicana, y a pesar de conocer a grandes rasgos su biografía y lo más importante de sus obras, nunca estuve del todo inmerso en la ‘Fridamanía’ que se ha desatado en los últimos años. Un poco por desconocimiento, y otro poco, por no considerar del todo legítimo que una de las pinturas contemporáneas más importantes a nivel mundial fuera un asunto de ‘estar o no de moda’. Así, sin grandes expectativas, me sumergí en el mundo de Frida sin sospechar que jamás saldría de él.

‘Frida Kahlo, Homenaje Nacional (1907-2007)’ es la exposición más completa que jamás se haya reunido sobre la artista mexicana, compuesto por un impresionante archivo fotográfico de la familia Kahlo y de diversas etapas de la vida de la pintora, objetos personales, decenas de cartas y documentos escritos por su puño y letra y claro, muchas de sus obras más representativas, provenientes de varios museos de México y el extranjero.

De ella, la pintora, se han escrito múltiples ensayos y estudios interpretativos. Expertos alaban el uso de colores y folklore muy mexicano, así como el estilo propio de Frida. No caeré en el error de hablar de tecnicismos cuando no tengo la teoría suficiente, pero sí les diré que estar ahí, frente a frente con sus grandes pinturas no es un acto fácil. Quizá dependa de la emotividad o la sensibilidad del momento en el que yo estaba aquella tarde, el que me llevó a descubrir que no es lo mismo ver una pintura como ‘Las dos Fridas’ (uno de los grandes cuadros de la pintura mundial) en una revista o libro, a poder apreciarlo a centímetros de distancia, apreciando los trazos y texturas ya convertidos en sublimidad etérea.

De la persona detrás de la pintora también ya se ha dicho mucho. Biografías buenas, biografías malas, mentiras exageradas y verdades cortas. Frida, la mujer, es mucho más que lo que se pueda leer o decir en cuanto a su vida. Una leyenda cuyo nombre debe estar grabado, desde ya, con letras doradas en la historia de México. Es por ella por quién escribo este post a modo de agradecimiento por haberme arrebatado, literalmente, toda mi admiración y respeto hace dos días. No fueron sus pinturas, o las fotografías en las que ella aparece más bella que nunca, sino sus letras seductoramente presentadas por una caligrafía perfecta, las que terminaron por cautivarme y hacerme sentir vivo.

Cartas, cartas y más cartas colgando del techo de una de las salas de Palacio de Bellas Artes, todas enmarcadas en micas de plástico y al alcance de todos. Fue ahí, entre cientos de hojas en dónde realmente comencé a comprender los motivos de Frida para dar vida a tantas obras maestras. Ver su calidez, su sentido del humor y un amor desbordante por la vida. Sobretodo las misivas dirigidas al doctor Leo Elosser en quien Kahlo tuvo, además de a su doctor, a su amigo y confidente.

Frida escribiendo desde su casa en Coyoacán, desde Nueva York, desde Europa. Frida bromista, Frida postrada a la cama, Frida embarazada, Frida hablando de Diego Rivera, Frida criticando a los Estados Unidos, Frida dudando sobre abortar, Frida extrañando a su México, Frida criticando a las amantes de su esposo. En fín, simplemente Frida, y eso es más que suficiente. Llegó un momento en el que las lagrimas asomaban a mis ojos y un hueco en mi corazón me anunciaban que el Arte de Kahlo finalmente se había apoderado de mi, y que no importaba que tantos comentarios o criticas desfavorecedoras hacia su persona o sus obras escuchara. Fue una conexión entre ella y yo, muchos años después, sin coincidir ni en tiempo ni en espacio, me atrevo a decir que esa tarde me enamoré de Frida Kahlo.

Siempre he sostenido la teoría de que la forma de escribir de una persona habla mucho de su personalidad. Leer es conocer al autor, descubrirlo e intimar en sus miedos. Quién tenga la oportunidad de adentrarse en esas cartas verá con ojos muy diferentes todo el universo Kahlo, así como me paso a mi.

Dos días después sigo enamorado de ella. Veo sus fotos y la encuentro seductora, guapa, encantadora. ¿Quien cómo tú, Frida, para enamorarme sin pedirme permiso, así, de improviso?. En unas horas presentarán en la Casa Azul (su hogar por muchos años) el libro ‘Querido Doctorcito. Frida Kahlo y Leo Elosser, correspondencia’ en el que se recopilan muchas de las cartas expuestas en Bellas Artes y otros documentos. Por nada del mundo perderé la oportunidad de comprarlo y apoderarme, por siempre, de una pequeña parte de su persona.

Inicio un gran amor con Frida. Quisiera escribir más de ella, pero se me hace tarde para llegar a mi cita con ella en su Casa Azul.

7 comentarios:

Pamela dijo...

¡envidia que me corroe !. Uff a ver que Frida a mi me encanto desde hace mucho tiempo creo que hasta te lo comenté , su spinturas su vida en si me cautivó .
Guardo en casa una pintura de ella a carboncillo que pedi hacer
me parece un marivilla cuanto sentiemiento naturalidad resalta en sus obras .Un amujer con tanta fuerza con tanto ahinco para sewguir adelante pues toda una provocacion a seguir tan apasionada aaaaa
Que más decir de frida que hasta en mi blog la tengo!

y que envidia nuevemente (tú sabes por que) mil besos de vuelta

Karen dijo...

jaaaa
yo de pinturas nose mucho pero quien no conocve a frida kalho!!!!

yo todavia toy asustada con el terremoto!!! buuuuu

olaya dijo...

gracias por pasarte por mi blog!!

no tengo ni idea de lo que hablas
*_*
no se nada de pintura!!

Rorró dijo...

Pues debo confesar que a mi no me gusta nada Frida, pero tendré que ir a esa exposición para poder hablar con conocimiento de causa.

Besos y muy bonito post, hasta me has convencido de ir y mira que había dicho rotundamente que no iba a pararme en Bellas Artes para verla

K dijo...

Gracias por leerme. Tu post tiene cierta pasión que me causa ciertos celos. Te entiendo perfecto, enamorarte de alguien sin estar en el mismo espacio y tiempo, cosas que pasan...

Valeria dijo...

Ohh entro acá y me encuentro con este bello post! Soy una gran admiradora de la mujer representativa de México en el mundo, y me encantó el modo que expresas la forma en que viviste la exposición, ¡qué bueno que tuviste oportunidad de ir!

Gracias por la visita, nos estamos leyendo.

Nadia dijo...

hola hola primera vez por aki gracias por la visita gabriel y pues orale frida huu sus pinturas son lo maximo saluditos kuidate mucho y disfruta del fin de semana