domingo, 31 de mayo de 2009

Un buen hombre... que no soy yo



‘En mi caso, la esclavitud es un
amor imposible. Pero me siento libre cuando podemos platicar como
amigos’

Patricia y Salvador llevan dos años de novios, tres meses comprometidos y están a seis días de casarse. Ambos cenan en un lujoso restaurante panorámico del hotel ‘Las Brisas’ de Acapulco. La vista de la hermosa bahía, a pesar de la tormenta, es espectacular. Todo transcurre con normalidad hasta que el teléfono celular de Patricia suena. Ella contesta.

- Bueno... ¿Paty? Soy Leonardo… de seguro lo notaste inmediatamente. Por favor, no digas nada, lo menos que quiero es ocasionarte un problema. Disculpa mi atrevimiento, sé que estas ocupada con tu prometido, prometo no volverá a pasar. Esta llamada es para despedirme para siempre de ti. No, no pongas esa cara de extrañeza que tantas veces hacías cuando de mi boca salía cualquier niñería ¿verdad que te conozco? Como te decía, no volverás a verme. Ahora mismo, mientras tú disfrutas esa Langosta bañada en salsa de queso que tanto te gusta, imprudentemente voy manejando a toda velocidad en las curvas y peñascos del camino que va de Acapulco al Aeropuerto. Mi avión sale en hora y media, haré escala en una ciudad de los Estados Unidos y de ahí abordaré otro avión que me llevé hacía un país escandinavo. No volveré................................
(SE ESCUCHA UN TRUENO)

- ... disculpa si te espanto ese trueno, cayó sobre el mar y todo Puerto Márquez se ilumino de azul eléctrico, ni que decir del sonido hueco e impactante que de seguro escuchaste. Por cierto, ahora mismo paso por Las Brisas, de manera que si ese lugar es panorámico igual y divisas mi Jetta Blanco surcando las curvas de esta carretera con irregular precisión; como comprenderás, no es nada fácil conducir con una sola mano en medio de una intensa lluvia y sostener con mi otra mano el teléfono celular desde dónde me confieso con mi eterna enamorada.....
(UNAS LLANTAS DERRAPAN)

- ............. aquí estoy, no te preocupes, creo que tomé esa curva demasiado rápido. Casi salgo del camino. Esa es la idea. Matarme y caer en los abismos de esta bella carretera panorámica o llegar al aeropuerto. Una de dos. No hay más. Como sea, no te veré más. ¿Escuchaste? Otro trueno, más imponente. Así como imponente e impactante es lo que tengo que decirte. Mira, amiga de toda mi vida, me conoces más que nadie en este mundo. Crecimos juntos en este Acapulco lindo que ambos recorrimos tantas veces. Nunca te lo dije pero sabías que te amo. En parte porque soy pésimo para ocultar sentimientos y en parte, porque jamás viste que pusiera mi interés en otra mujer que no fuera tú. Con el tiempo me di cuenta que nunca me verías como el hombre de tu vida. Al contrario, llegamos a ser algo así como hermanos, y de seguro, lo que menos querrías son relaciones incestuosas… y … otra vez mi pésimo sentido del humor aparece en el momento menos oportuno....
(LA LLUVIA Y LOS RAYOS QUE CAEN EN EL MAR AUMENTAN)

-... ¡diablos! sería un milagro llegar sin que éste auto se averíe con una lluvia así… Lo siento, de nuevo interrumpí esta plática, perdóname, prometo que no sucederá de nuevo. Te decía, entraste en mi corazón una tarde de verano. Caí enamorado y hasta ahora, jamás te he podido sacar de mi mente. Han sido diez años de pensar en ti. Crecí, creciste. Por motivos de trabajo tuve que vivir tres años en Toluca. ¿Te acuerdas cómo lloramos el día de mi partida, la manera en la que nos prometimos que nada cambiaría nuestra amistad? Y lo intenté Paty, de verdad… hice todo lo posible para que nada cambiara: llamadas telefónicas, correos electrónicos, postales, pasar las fiestas y días festivos contigo. Pero no se pudo, nuestra amistad sucumbió ante la temible distancia. ..........................
(SILENCIO)

Se cortó la llamada. Patricia no puede evitar turbarse, sentirse inquieta. Salvador la mira inquieto. ¿Pato, quién era? Ella no puede responder, aunque quisiera decirle a Salvador que partan inmediatamente del lugar, que Leonardo, su mejor amigo, quizá ha chocado ó caído a un desfiladero ¿ó acaso quiere evitar su partida? Todo esto y más piensa Patricia en su silencio involuntario. Salvador nota que el rostro de su prometida palidece a cada instante. Ella se siente desmayar. El resto de las personas del restaurante permanecen indiferentes.

Vuelve a sonar el celular. Ella vuelve a la vida cuando escucha la voz de Leonardo del otro lado de la línea.

- Perdóname Pats... un tramo de la carretera estaba encharcado y el maldito carro ya no arranca. Estoy varado en la playa de Revolcadero ¿te acuerdas cuando en nuestra adolescencia veníamos a ver a los gringos que intentaban surfear en esta aguas tan violentas? Ahora estoy aquí, en esta playa que siempre nos dio miedo por sus olas traicioneras. ¿Qué te parece si bajo? ¿Crees que con esta tormenta se corte la señal del celular? Qué más da. Voy a bajar tapándome con un rompevientos … caminaré hasta el mar.

(SE ESCUCHA COMO LA PUERTA DE UN AUTO SE ABRE, LA CALIDAD DE LA SEÑAL EN LA LLAMADA BAJA CONSIDERABLEMENTE)

- Por favor, no digas nada, no te inquietes, todo va a estar bien. Sabes, es complicado caminar en la arena mojada. Debes pensar que de repente me volví loco... y sabes, no es así… No debería ser así… Hace un mes regresé de Toluca. Y me presentaste con él, con el ilustrísimo Salvador Fuentes Olvera ¿ves, hasta memorice el nombre? En ese entonces pensé que sería un novio ‘pasajero’, de esos que vienen y se van sin realmente grabarse en tu corazón. Pensé que con él sería así, alguien que momentáneamente ocuparía el lugar para el que yo estaba destinado desde el día en que nací. Mira como es la vida, cuando me enteré de tu próximo matrimonio una parte de mi se sintió sinceramente feliz. Pero, para qué mentirte, también me derrumbé. Con el paso de los días tuve la oportunidad de convivir con él. Es un buen hombre: trabajador, honesto, amable, buena persona y sobre todo, se ve que te adora. ¿Cómo negarle a una persona así el derecho de proteger por el resto de su vida a lo que yo más quiero? Paty… no… reconozco ese suspiro. Estás a punto de llorar. Te pido que no lo hagas. Algún día entenderás que todo esto lo hago por tu bien, porque no quiero que éste amor que siento por ti llegué a lastimar nuestra amistad. Te amo. Te amo. Te amo. Desde hace años. Aun cuando te veo este pensamiento me carcome el alma. Te amo, siempre lo hice, siempre lo haré... ¿ves lo patético del asunto? En mi caso, la esclavitud es un amor imposible. Pero me siento libre cuando podemos platicar como amigos. Por eso, por medio de ésta llamada me despido, aunque de un modo más dramático del que tenía planeado. Gracias al tiempo no llegaré a tiempo para tomar mi vuelo. No importa vida mía. Desapareceré en medio de toda esta tempestad....
(OTRO TRUENO)

(SE ESCUCHAN LAS OLAS DEL MAR)

- ... entraré al mar que ahora tengo frente a mis ojos. La marea y la tormenta lo han picado y el oleaje es muy fuerte. ¿Te gusta para mi final?, ¿por qué lloras Paty? Después de todo estas a punto de vivir lo mejor de tu vida… ¡El agua esta helada!... Con lo friolento que soy.... Éste teléfono está por descomponerse… casi me tira una ola. Por eso, déjame decirte por último: Te deseo lo mejor, de seguro serás muy feliz, no tengas la menor duda. Llevó días tratando a Salvador y es un buen hombre, mucho mejor que yo. Sonríe, sonríe siempre, lo haces como nadie, con esa boquita y esa mirada perfecta. Dónde esté siempre pensaré en ti. Dónde esté siempre te cuidare. Me marcho tranquilo y desaparezco de tu vida....
(LAS OLAS SE ESCUCHAN MÁS CERCANAS, REBOTAN CONTRA EL CUERPO DE LEONARDO)

-... porque sé, te hará dichosa.... por eso....
(COMIENZA A FALLAR LA SEÑAL)

- .... creo que no tendrás inconveniente en que te diga adiós para siempre. Hasta siempre mi cielo.... supongo que la próxima ola es el adiós... te quiero....
(UN IMPACTO. AGUA. FIN DE LA COMUNICACIÓN)

* * * *

Aquella noche Patricia lloró amargamente. Salvador estuvo a su lado. Los servicios de emergencia encontraron el automóvil Jetta Blanco abandonado en la carretera Acapulco-Aeropuerto. Servicios de rescate buscaron rastros de Leonardo durante tres días. Su paradero, hasta el momento es un misterio.

Como estaba programado, seis días después Salvador y Patricia se casaron. La ceremonia fue sencilla pero emotiva.

Siguen felizmente casados. Aunque ella sigue negándose a la idea de que Leonardo murió. Tal vez tenga razón. A veces Patricia tiene la impresión de que la siguen, de que no está sola. Como el día de la boda, cuando ella no lo vio, pero supo que un extraño observó la ceremonia desde la entrada de la Iglesia en el centro de Acapulco.

Gabriel Revelo - Septiembre 2006
**** Bonus Track **** (dale click)

8 comentarios:

Y yo estoy aqui... borracha y loca..!! dijo...

Ah q triste es despedirte del amor de tu vida...

Algo largo pero lo leí todo..

Muy bueno!! Lo escribiste tú? ¿lo baajaste d algún lado?

Saludines

Jessie dijo...

Ay no! otra historia de amor que se ve truncada... bueno, no truncada, sino que ahora Patty no puede sacarse a Leo de la cabeza. Creo que Leo lo que quería era arruinarle el resto de su vida a Patty con ese llamado y su supuesta muerte.

Y qué pasa con Salvador? que no le dió importancia al llamado y ver a Patty llorar? MMMM.

Que historia tan triste, bueno, creo finalemente, muerto ó no, Leonardo logró que quería, estar bien metido en la cabeza de Patty, como un clavo atravesado por el resto de su vida, Oh-oh!

Te saludo y me despido

Atentamente:
Jessie

soleil dijo...

a pesar de la extension de las palabras, lei cada una de ellas sin dejar de tener miedo, me llevo por todo un viaje ida y vuela a la escena, me conmovio horrores! y pensar que noc reo que sea demasiado lejos de la realidad... eso es lo que mas me conmuevem que de pasar, pasa.

quede fascinada, mil saludos!

Unknown dijo...

simplemente me encantó!

Exenio dijo...

"A veces es mejor un ataque de realidad a tiempo, que miles de minutos perdidos..." (lo dijo el filósofo de banqueta del S.XXI)

gabriel revelo dijo...

borrachita. gracias...lo escribí hace casi tres años.

jessie: salvador se dio cuenta que algo andaba mal con el mejor amigo de su prometida. supo lo de la desaparición pero jamás lo de la confesión de aquella noche. no había pensado en eso de 'quedarse atravesado como clavo en el recuerdo'... y quizá es lo que buscaba leonardo.

soleil: te agradezco el que te hayas aventurado a terminar el texto. que bueno que te gustó.

karla: tus palabras me halagan... ¡gracias!

exenio: jajaja. es que es muy sabio... te agradezco tu visita, vuelve cuando quieras.

Victoria dijo...

Creo que hubiera sido mas AMOR si se hubiera ahogado, desbarrancado, o lo que sea sin haberle llamado. Para que hacerla participe de algo asi? para que nunca sea feliz del todo?

gabriel revelo dijo...

victoria: quizá esa despedida guardaba un último plan desesperado con un toquecito de esperanza. pero la verdad no sé. mejor preguntale al protagonista.