martes, 9 de agosto de 2011

Harry Potter, después del final cinematográfico


Hace unas semanas llegó al cine el último capítulo de Harry Potter. Quise esperar a que pasara un poco la euforia por esta película, para escribir un poco al respecto. No tanto sobre el final de la obra cinematográfica, sino sobre el punto final de esta saga literaria. Ya no habrá nuevos libros, ni esperar ansiosamente cada año para acudir religiosamente y seguir siendo parte de un fenómeno que abarcó al mundo entero.

Ahora mismo, siento esa nostalgia al escribir éste texto. Después de semanas de ebullición y comentarios en torno a lo que fue uno de los sucesos fílmicos del año, el aire de abandono comienza a rondar a quienes seguimos las aventuras de éste joven mago. Si muchos hacemos cuentas, esta historia nos acompañó por años. En mi caso desde hace diez años que comencé a leer los libros. Fue en el 2008 cuando finalmente leí "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte", si bien me entristecía haber leído el desenlace, quedaba el consuelo de saber que aun quedaba un par de películas que, de una u otra manera, ayudaban a mantener la impresión de que ‘aun quedaban cosas por ver’ de Harry Potter. Ahora que el segundo capítulo de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte” abandona lenta y lastimosamente las marquesinas, y va cediendo su lugar a otros títulos del verán, el sentimiento que aun servidor le invade es de perdida.

No exagero al decir que crecí con los personajes, ni que una historia con tantos recovecos permeo tanto en mi mente, que aun suelo descubrirme dándole vueltas a la trama y fascinándome por la construcción tan sólida que toda la trama guarda tras de sí. Sería absurdo explicar a estas alturas sobre lo que trata la historia de Harry Potter, después de todo ¿quién puede explicar de manera convincente y completa, algo tan grande como la muralla china? No pretendo pintarme como un erudito experto en la obra de JK Rowling, al contrario, sólo pretendo explicar lo que siente un tipo común y corriente, que cayó rendido ante la magia de 7 libros y sus respectivas adaptaciones al cine. Un tipo al que poco le importa que se diga que en general, las películas fueron mediocres tirándole a malas. Eso queda de lado cuando uno se descubre temblando e incluso, conteniendo el llanto al ver en pantalla lo que años atrás dibujo en su imaginación. La batalla final en Hogwarts, la muerte de Severus, el beso entre Hermione y Ron, el ver los cuerpos postrados de Tonks y Lupin, la valentía de Neville y por supuesto, la parte que para mí se llevó la película entera: los recuerdos de Snape en el pensadero, parte magistral que por sí misma explica gran parte de la trama. La historia de amor más bella no corresponde a Harry Potter o a sus amigos, vaya, ni siquiera a sus padres, sino al personaje que muchos pensamos era el más frío. Un amor leal pero imposible, y que logró vencer al tiempo y a las adversidades. Un amor que nunca murió, sino que al contrario, llevó a un hombre a realizar sacrificios indecibles. Un amor trágico, conmovedor, motivante.



Cuando en el cine se ve la aparición de los créditos finales de “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2”, uno sabe que ahora sí llegó el fin. No más viajes en tren a Hogwartz, no más sombrero seleccionador. Jamás volveremos a vibrar con la emoción de un partido de Quidditch, ni seremos testigos de la creciente tensión sexual entre Hermione y Ron. No más secretos ni misterios que develar. Cada quién recordará Harry Potter a su manera. Desde los que comenzaron a leer para saber más acerca del destino de éste personaje, hasta quienes como yo, entraron a la adultez de la mano de varios personajes.

Ahora formaré parte de una especie de comunidad mágica. De aquel grupo de personas que jamás olvidaremos la historia del niño que vivió. Quienes aun vemos Horrocruxes en los objetos viejos, o al sentirnos cansados decimos que un Dementor nos chupa la energía, sabemos que por mucho que lo intentemos, jamás dejaremos de habitar en un mundo en el que todo es posible. Pociones multijugos, viajar atreves de las chimeneas con polvos Flu, hablar con las serpientes, autos voladores, leales elfos domésticos que por medio de un calcetín recuperan su libertad, 4 amigos que por las noches se transforman en animales, arañas gigantes, criaturas a las que sólo puedes ver si has estado en peligro de muerte, un sauce boxeador, una tienda de bromas mágicas, un cuarto secreto en el que puedes guardar cualquier cosa, una varita mágica que te vuelve invisible, los colmillos de un basilisco muerto años atrás en una bóveda subterránea, el fantasma de una estudiante que vive en los baños de un castillo, cervezas de mantequilla, una capa invisible, un perro de tres cabezas, un torneo de tres magos, un mapa para hacer travesuras, creado por un grupo de amigos, una Suma Inquisidora odiosa, un guardabosques semi gigante, un baile de navidad en el que todo terminó desastrosamente. Todo un cúmulo de elementos y escenas que, maldita sea, me hacen sonreír al enumerarlas y además, me dan la certeza de ser parte de algo especial.

Antes de decirle adiós a Harry, será bueno saber que siempre tendremos aquella escuela de Magia y Hechicería siempre estará ahí, esperándonos con sus pasillos encantados y nunca quietos. Las películas y los libros están ahí, por siempre. Se fue Voldemort, triunfó la amistad a prueba de todo. Aunque, no dudo dentro de 19 años, no faltaremos quienes al llevar a nuestros hijos al escuela, recitemos de memoria estás líneas de memoria:

“La cicatriz llevaba diecinueve años sin dolerle. No había nada de que preocuparse”.

Si la gente de YouTube quitó el video original, dale clic aquí.


4 comentarios:

Raúl Vortiz dijo...

Estimado Gabriel, nunca fui fan de Harry Potter, ni leí ningún libro, pero ésta última película, definitivamente no tiene madre... Me encantó el manejo de la psicología de los personajes. Fue diferente a todas las anteriores y definitivamente me atrapó.
Es triste que no vaya a haber más del mago preferido de muchos, como tú dices, pero en definitiva, creo que cinematográficamente al fin acertaron para concluir con la historia.
Ni hablar, ya encontrarás otros personajes con cuales seguir soñando. Esa es la magia de la literatura, y ¿por qué no? Crear los tuyos propios ;)
Un abrazo.

gabriel revelo dijo...

Querido Raúl: Gracias por tu visita a éste blog, siempre es muy agradable leer comentarios tuyos. Coincido, esta es de las películas mejor logradas de Harry Potter. Incluso, creo que superó mis expectativas. Ya vendrán más personajes, es lo atractivo de la literatura. Un abrazo hasta el norte.

OmaruS dijo...

Me gustó mucho tu post, me recordó muchisimas cosas.

Luego que termine mi post de HP te aviso.

¡Saludos!

gabriel revelo dijo...

OmaruS: ¡gracias! vi que ya escribiste tu post, al rato le doy una revisada.