domingo, 6 de junio de 2010

'Los Aburridos' Rules


- Dedicado a todos los aburridos que tarde o temprano, venceremos.

La otra noche, nuestra amiga Brigitte nos contaba que había comenzado a salir con un muchacho ‘algo diferente’, pero que la tenía ilusionada a pesar de ser completamente opuesto a sus relaciones pasadas. Sucede que el personaje en turno, en lugar de invitarla a fiestas, antros o lugares de moda, prefería invitarla a la Cineteca, a museos y a exposiciones, además gusta de leer y escribir, es un muchacho tranquilo y al que no le gusta desvelarse. Mientras Bri intentaba develar el por qué del repentino cambio de sus gustos, yo sonreí sabiendo la respuesta por la que ella, llevaba días quebrándose la cabeza: Los aburridos, estamos de moda.

Suelo poner mucha atención cuando mis amigas hablan de hombres. Dicen una cosa y en realidad (ellas no lo saben) buscan otra. Por lo general buscan al aventurero, guapo y atlético; al seguro de sí mismo, que sabe bailar y es el centro de la fiesta; al que viste bien, es hombre de mundo y es un descarado; al que sabe beber, tiene ideas revolucionarias y es sociable. Por años, los aburridos tenemos que resignarnos a ver cómo nos comen el mandado sin poder siquiera meter las manitas. Por fortuna la revancha viene tiempo después, cuando ellas se hartan de buscar lo banal y se centran en buscar no a un modelo, sino a un buen hombre; no al popular, sino al que sabe apreciar los pequeños detalles de la vida. Hay es dónde los aburridos tomamos revancha.

Me identifico como un aburrido, y siempre he sido así. Rara vez me desvelo, la vida nocturna no se hizo para mí; cuando voy a una fiesta o a un bar, suelo sentirme fuera de lugar; generalmente estoy más ocupado en mirar al entorno, que en interactuar con él; no bailo, y cuando lo hago el resultado es fatal y vergonzoso. No conozco los grandes lugares de moda, ni el dinero ni buen gusto para vestir bien. Y con todo eso puedo decir que soy feliz. Atrás quedaron esas épocas en las que necesitaba aparentar ser otro y en las que tenía que ocultar que me encanta devorar libros, escribir, estar en casa, escuchar mi música de señor y ponerme mi playera del Atlante.

Seguirá siendo un misterio, al menos para el autor de éste blog, en qué momento Los Aburridos abandonamos el papel de secundarios y nos volvemos protagonistas de las historias de amor. Lo cierto es que pasa. Cada vez se hace menos raro que amigas y conocidas se enamoren de ellos; y ojo, usé la palabra enamorarse porque está encierra un significado mucho mayor que ‘salir con alguien porque está guapo’ o porque ‘es un tipazo’. Más allá de esta versión moderna del Patito Feo, se encierra la necesidad de comprensión y de conectar las esencias y no las apariencias. Descubrí que no me importa ser tachado de ‘loser-teto’ si soy un ‘hombre bueno’. Tarde o temprano ellas se darán cuenta. Así me pasó a mí.

6 comentarios:

XND dijo...

"y de conectar las esencias y no las apariencias" - Gabriel Revelo.

Me recordaste un verso de la canción "El estuche", de Los Aterciopelados. Escúchala, puede que te guste. http://www.youtube.com/watch?v=uI4yVSVxqyI

Saludos! =D

gabriel revelo dijo...

Johny: está buena la canción, de algo así se trata todo esto ... saludos!

keiSha dijo...

Lo mismo pasa con las mujeres.. Lo sabré yo ;D
Saludos! Un gusto leerte... as usual.

Posdata: revisa la liga a "..siempre he sido asi" ya que al parecer ese video ya no esta disponible.

gabriel revelo dijo...

keisha: ¿en serio pasa lo mismo?, caray... cada vez me doy cuenta que en estas cosas del amor, todo es complicado. ahorita reviso la liga, gracias por avisarme =).

Anónimo dijo...

Amigoooo querido, me encantó este post... y tienes razón al final de la vida se busca al que durante su vida a alimentado su espíritu y no su cartera y vestidor... aunque confieso que yo siempre he buscado a esos tipos "aburridos" porque yo también era de las chavas "loser" que en lugar de llevar maquillaje llevaba un libro en la bolsa....
Te quiere, Oralia

gabriel revelo dijo...

oralia: me encantó tu comentario. entre aburridos nos encontramos, y no dejo de dar gracias por tener una amiga como tú. también te quiero.