domingo, 16 de diciembre de 2007

Billie Jean

“She was more like a beauty queen from a movie scene...”

A veces me olvido de su existencia. Sin embargo, sólo hace falta un pequeño instante para que ese solo de batería me introduzca de nuevo a una atmósfera que sigo considerando mística. Ayer, mientras manejaba por las calles de la ciudad la radio sintonizó ‘Billie Jean’; de nuevo, la canción me hizo estremecer.

Todos alguna vez han escuchado este sencillo de Michael Jackson incluido en su disco Thriller; no es necesario repetir que esta producción revolucionó la industria de los años ochenta, y mucho menos lo que significó para la historia de la música. Antes que hablar de récords, cifras o teorías musícales (rubros en los que por cierto me considero bastante descalificado), prefiero narrarles la manera en la una mujer seductora convertida en canción me conquistó.

No tendría más de siete años, cuando a mis manos llegó un cassette en formato Beta que contenía un especial de Michael Jackson grabado de un especial de televisión. Yo no tenía ni idea de quién era Michael ni el porque mis papás insistían tanto en que viera ese video que decían ‘me iba a gustar mucho’. No estaban equivocados, Thriller, su recomendación, resulto espectacular tanto por su duración, como por la trama y sobre todo, por los efectos visuales que ese video derrochaba de manera generosa y precisa. Lejos de darme miedo, la imagen de un sujeto delgadísimo bailando y cantando entre muertos significó el nacimiento de mi primer ídolo musical. Si la memoria no me falla, vi toda la cinta con el especial de Michael unas cinco veces seguidas, la tarde no me bastó para asimilar todo lo que el universo Jackson de un solo golpe.

Si bien el video Thriller es espectacular y punto de referencia obligado para los videos actuales, éste no fue lo que más me impactó; tampoco fue el video ‘Beat it’ con toda su tendencia al rock y un video más sencillo pero con un final inolvidable o la pequeña entrevista y reportaje de a quién en se momento me enteré, apodaban el Rey del Pop. Lo verdaderamente mágico, la canción y el video que me hicieron enganchar desde un principio y por primera vez en mi vida decir ‘qué buena canción’, fue Billie Jean.

Uno a los siete años sabe muy poco de cultura musical, en parte por lo poco que se ha vivido y en parte porque honestamente, a esa edad se tiene muchas ocupaciones mucho más interesantes que pasar larguísimos cinco minutos de nuestras vidas escuchando una canción que para colmo, está cantada en otro idioma. Teniendo lo anterior en cuenta, valoro mucho más que desde el primer instante, videoclip y canción me apresaran vaciando de mi mente cualquier otro pensamiento que no sea: Una batería, un bajo, una voz. Un sujeto de color vestido de traje negro con una camisa rosa llena de luz y cambia todo su alrededor quiere escapar con desesperación de todo y de nada. Vanguardistas encuadres y juego de tomas de cámara dividiendo la pantalla. Un detective lo sigue. Calles llenas de soledad en los suburbios de una ciudad muy norteamericana. Una escalinata en un callejón. El anuncio Neón de un hotel de mala muerte. Una cama. Un rostro desolado. Un gato.


Desde entonces se convirtió en mi canción favorita, sobre todo después de ver un video con la historia actuación de Michael en Motown vestido con un traje y sombrero de lentejuela negro y un guante blanco de diamantes. No saber de qué hablaba la letra no tenía la menor importancia. La tristeza, fuerza y melancolía, mezclada con un toque de misterio bastaban para que mi corazón latiera a un ritmo diferente cada que vez que la escuchaba. Desde entonces esa canción que quién-sabe-de-que-hablaba nunca me abandonó. Como un Traje Encantado se fue moldeando a mi figura, a mi tamaño y al peso de mi vida. Estuvo cuando en tercero de primaria me pasaba las tardes enteras pensando como pedirle a la niña más guapa de todo el salón que fuera mi novia y posteriormente, para consolarme al año siguiente en la que ella se cambió de grupo sin saber mis intenciones. No dejó de estar en esas primeras fiestas a las que asistía sin entender por qué yo era el único excéntrico al que Billie Jean le parecía lo mejor del mundo. Mi fiel canción no me abandonó cuando en la secundaria me sentía tan sólo e incomprendido como parecía sonar la voz de Michael al cantar. Aun hoy, cuando la vida se me complica por gusto o el amor parece tan ausente que me hace dudar de su existencia, la canción está allí para transformarse en lo que siento y siempre darme la razón.

Después supe que Billie Jean era el nombre de una mujer seductora, y mi canción, lejos de reducir su significado, creció infinitamente. Supuestamente, el narrador de la historia es utilizado por Billie Jean, enamorado y después engañado, no conforme ella lo hace responsable de la maternidad de su hijo. Cuando una mentira se cuenta muchas veces termina por tomarse como real, parece que eso le sucede al relator de la canción, que comienza a dudar si la mirada de ese niño es igual a la suya.

En cierto modo, las historias románticas siempre se me complican. He estado enamorado de mi propia mujer seductora y peligrosa, por la cual podría haberme condenado al mismísimo infierno de haber sido ese su deseo. Podrán pasar muchas y siempre podré darles el mismo nombre: Billie Jean.

Han pasado más de quince años desde aquella primera vez que escuché Billie Jean. En ese entonces no sabía nada de Michael Jackson ni de sus canciones. El mundo ha cambiado mucho para él y para mi. Ahora tengo sus discos cargados de canciones, listos para cualquier tarde sacarme delante de las trabas que me da la vida. Eso es lo único que importa.

Siempre he sido melancólico, por eso no es difícil que está canción me enchine la piel y a la vez sea como un puñal clavado en mi corazón, provocándome dolores insoportables pero sin la cual, no imagino vivir. En cierta forma yo también quiero escapar de un mundo que cada vez me es hostil y en el que solo el amor podría salvarme. No comprendo lo que sucede a mi alrededor. Sé que tengo luz y facultad para cambiar las cosas pero no sé muy de qué me sirve. También el destino me persigue como un detective implacable que quiere recabar pruebas de que soy algo que no quiero. A mi también me gusta la soledad de la ciudad en un atardecer nublado mientras tengo la sensación de que para bien o para mal, algo importante está por suceder.

Si siento que mi alma se agrieta ¿por qué decido volver a ese track por quinceava vez en la tarde?

“People always told me be careful of what you do
and don´t go around breaking young girls´ hearts.
And mother always told me be careful of who you love
And be careful of what you do ´cause the lie becomes the truth”

8 comentarios:

Ricardo Calderón Inca dijo...

UYYYYYYYY ME HAS HECHO RECORDAR LOS MOMENTOS DE NIÑEZ CUANDO DESCUBRI A UN HOMBRE QUE BAILABA DE LAS MIL MARAVILLAS Y A MI ME COLOCABAN EN LA CALLE A BAILAR CALATO DE CHIBOLITO QUE LOCO...
ABRAZOS A LA DISTANCIA...

Mariel Ramírez Barrios dijo...

Qué hermoso post.No sólo por describir tan bien a esa época,a Jackson y al trhiller ( uno de los mejores jamás hechos) sino por la descripción exacta de la emoción de un niño que reconoce por primera vez algo que lo identifica,que toma como propio,que conservará toda la vida,y que algún día le llenará de nostalgia.
y por último
que fuerte!!!!!!!!
"And be careful of what you do ´cause the lie becomes the truth”"

Francisco Alvarado dijo...

Preciso momento, y preciso lugar para que tus palabras resuenen incisivas muy dentro de mi ser.
Yo no tuve el gusto por Michael Jackson cuando era niño, y mas tarde, recuerdo haber escuchado mil veces "Billie Jean", sin saber qué significaba.
Aún ahora, solo me doy una idea por lo que escribes, pero lo que sí se es que tu comentario a propósito de esa canción, no pudo herir más profundo por que no se puede.
Me encuentro un poco en shock por una verdad que se me ha plantado enfrente hace poco, y esto es algo que me lo recuerda. "Tu construyes tu vida de arriba y hacia abajo. Completa. Te guste, o no".
AGH!!!.. es maravilloso.. y a la vez aterrorizante saber que uno mismo puede hacer que, sin margen de error, una mentira se convierta en verdad....
Me recuerda aquella frase aplicada a los genios: "Ten cuidado con lo que deseas, por que se te puede cumplir".. o aquella moraleja de la tonta (pero divertida) película de "Al diablo con el diablo"... (Si pides algo, asegurate de especificar hasta el último detalle).
PFFF!!!... realmente me parece que no hago gran cosa quejándome del shock mental que tengo en tu blog, sobre todo si no tienes ni idea de por qué lo estoy haciendo jajajaja.. así que.. estoy pensando que sería mejor si te comunico la noticia, sigues el camino que yo seguí, te shockeas, y luego posteas una entrada en tu blog al respecto dándome o no la razón sobre "Be careful of what you do, 'cuz lie becomes the truth"...
Lo único que deberás hacer, es ir a tu librería favorita y comprar el libro "El secreto", de Rhonda Byrne. Si tienes flojera (aunque flojera de leer creo que no lo creería de tí), te paras de camino al blockbuster y rentas la película. =S
Cuando lo leas/la veas, vuelve a leer la frase: "And be careful of what you do ´cause the lie becomes the truth", y tu me vas a decir si no golpea hasta el más profundo rincón del pensamiento!!!

Saludos hermano!!!!.. y disculpa tanta palabrería, aparentemente sin sentido, que te dejé como comentario jajaja

Alviseni dijo...

jaja, esto me ha recordado a Carlton, que salía en el Príncipe Fresco de Bel-Air y hacía el bailecito.

Luis Iparraguirre dijo...

Uyyy, muy bueno. Muchos temas, incluyendo este, hacen que por momentos desee cantar como un loco por horas (claro, solo y en casa) sin embargo, es una pena ver a Michael como está ahora. Acabo de ver tus fotos en el HI5. Ríe más seguido, broder. Suerte!

Kafé dijo...

sorry! pero yo no se
O_o""

gabriel revelo dijo...

ricardo: creo que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos intentado bailar, o al menos imitar los pasos de Michael.

mariel: gracias, en parte, la música sirve para manipular el tiempo y traer a nosotros esos momentos irrepetibles.

francisco: un deleite leer tus comentarios. no te preocupes, creo saber por dónde va todo. para comprobarlo, prometo leer el libro en cuanto tenga oportunidad. como siempre agradecido por tus palabras.

alvi: ja ja ja, no lo había relacionado.

luis: tomaré el consejo de la risa... aunque precisamente por eso ¡me acaban de regañar en el trabajo la semana pasada! (según dicen, no me puedo quedar callado). yo suelo cantar y pienso que lo hago bien, aunque la verdad los que me escuchan dicen que lo hago horrible.

Anónimo dijo...

She came and stood right by me
Then the smell of sweet perfume
This happened much too soon
She called me to her room!!!

La primera vez que una mujer "called me to her room", estaba sonando "Billie Jean". Imaginate lo que significa para mí esta canción.