viernes, 23 de noviembre de 2007

La Casa Verde

Pocas veces terminar de leer un libro me ha costado tanto como “La Casa Verde” de Mario Vargas Llosa, novela a la que en parte llegué gracias a su fama de ‘ejemplar del boom latinoamericano’ y por las buenas referencias que diversos escritores y personajes de la cultura hacían de dicha obra.

Fueron más de tres meses los que me llevó recorrer esta historia que por momentos me apasionaba, a ratos me desesperaba, pero a la que nunca pude serle indiferente. Tres meses de sumergirme en un apasionante recorrido por el Perú de mediados del siglo pasado y quedar atrapado por dos de las regiones más emblemáticas del país sudamericano: La selvática amazonía peruana y la desértica Piura.

Desde el inicio Vargas Llosa pone a prueba a sus lectores con un planteamiento literario que según sus propias palabras aprendió de William Faulkner y que en mi opinión perfeccionó y dotó de un estilo propio. Lo complicado en un principio es ir atando cabos con las ‘cápsulas narrativas’ que el autor nos va soltando de principio a fin de la narración y que poseen tal independencia una de otra, que no sólo varían en tiempos, lugares y contexto, sino que además poseen diversos estilos narrativos que hacen de “La Casa Verde” un mosaico riquísimo en imágenes, tradiciones, personajes y aplicaciones del lenguaje.

Tal variedad hace difícil definir la historia dentro de la cual se sustenta toda la novela. Por supuesto, La Casa Verde, mítico prostibulo fundado por Don Anselmo ubicado a las afueras de Piura podría ser el centro de este universo en el que Vargas Llosa eficientemente nos atrapa, pero conforme se profundiza en la lectura otras historias van creciendo argumentativamente hasta ser, a veces, más grandes y apasionantes que la misma historia central: la historia de Fushía, un contrabandista de ascendencia japonesa cuya ambición por dominar comercialmente la amazonía peruana lo lleva al más trágico de los finales; las aventuras, desventuras y traiciones del grupo de cuatro amigos llamado ‘Los Inconquistables’ en La Mangachería; La vida de Bonifacia, novicia del convento de Santa María de Nieva que es expulsada de la orden religiosa y años después, termina vendiendo caricias en La Casa Verde, inmersa en un triangulo amoroso difícil de adivinar. Es, además, la narración de la vida del practico Adrián Nieves y su amor por Lalita; la historia de un sangriento crimen sin resolver o de un alegre trío de músicos.

Una anciana lavandera, un gobernador corrupto, un sacerdote y su obsesión por el pecado, un general con sed de venganza, un divertido cuarteto de soldados, la pasión oculta, un comerciante llamado Aquilino que recorre el Río, una isla escondida en el corazón de la selva, un incendio injustificado, el secreto de un amor prohibido pero inmensamente grande, una apuesta mortal en una noche de borrachera... y tantos personajes, y tantas situaciones, y tanta vida contenida en 525 páginas que después de leerlas parecen mil por la cantidad de detalles que en ellas caben.

Además, no sólo narrativamente es un festín, también el contexto en la que la novela nos sumerge es digno de destacarse. La noción que tenía de Perú como nación y de su proceso histórico se enriqueció y esclareció con la narración de Vargas Llosa, sino que me abrió nuevos horizontes que me ayudan a entender más lo que realmente son los peruanos y algunos de los conflictos que han tenido que sortear en los últimos cien años: el trafico de materias primas en su selva, la creciente urbanización de algunas zonas del país, la segmentación que existía tanto ideológica como socialmente hablando, el abuso a los grupos indígenas, y también, el calor de un pueblo que hoy más que nunca, encuentro tan semejante al mexicano. Conocí más un gran país que me enamoró, sin haber puesto un pie en él, milagros así solo los logra la literatura.

Si a principios de éste texto dije que me costo trabajo terminar éste libro no fue porque fuera aburrido, sino porque el estilo narrativo de ‘rompecabezas’ que Vargas Llosa usa (al menos en la que para mi es su obra cumbre ‘La Guerra del Fin del Mundo’ y que también recomiendo mucho) a veces no es fácil de abordar, pero una vez que uno logra captar la orientación del tiempo y espacio de la novela, la repartición de escenas se agradece y se vuelve un elemento de vital importancia para que ‘La Casa Verde’ sea un reloj perfectamente sincronizado.

La Casa Verde, a fin de cuentas, encierra un secreto. Por eso jamás fue olvidada por los habitantes de Piura, ni por quienes tengamos la fortuna de leer esta excelente novela.

11 comentarios:

Alviseni dijo...

Me creerías que no la he comprado porque no me gusta el título...y no es cierto. Ya tiene un ratote que no leo al ex-compa del Gabo.

Latamoderna dijo...

Ok, anotado.

Ya leí que vas a salir con tu beautiful girl. ea eaaa

Mariel Ramírez Barrios dijo...

Sabés que cada ez entiendo más tu mundo,definido or vos como incomprensible?
Y yo,aquí,lejana,sé qué sentido tiene tu vida:éste,el de iluminarnos con tu enorme habilidad ,escribir con criterio y mucha altura,enseñar,dar placer ,unir.QUE NO ES POCO.

Raúl V. Ortiz dijo...

He tratado de conseguir este libro desde hace más de 4 años. Me llamó la atención porque escuché un fragmento leido por el mismo Vargas Llosa en un CD que me vino de regalo en una revista de la UNAM. Viene un fragmento de erotismo bellísimo, en el que habla de robarse a una mujer de nombre "Toñita". Desde allí traigo la comezón de leerlo, pero lo he buscado en ferias del libro y nunca lo tienen, o en su defecto cuando lo encuentro, solo tienen una edición que cuesta casi 400 pesos. Lo cual me parece un verdadero crimen. Ahora sé porqué a los mexicanos no les gusta leer. Incluso cuando estaba en la escuela existía el título en el catálogo de la infoteca, pero algún vivo se lo robó.
Pues bien espero algún día poder tener la oportunidad de encontrarlo de manera gratuita y poder leerlo. Perdona por no haberte mandado la foto pero no he tenido chance, prometo que me voy a aplicar y por estos días te la mando. Por cierto ya estamos en semifinales y más fuertes que nunca. que vengan las chivas para vengarnos de aquel robo hace algunos años.
Te mando un fuerte abrazo y suerte con la cita con aquella chica que te movió el tapete.
EL AZUL GALOPA EN MIS VENAS, EL GRANA EN MI CORAZÓN.

gabriel revelo dijo...

alvi: el título a mi tampoco me decia gran cosa, pero después de leerlo creo que no podría llamarse mejor. leer a vargas llosa es un tanto pesado, pero siempre es satisfactorio.

lata: no sé... ¡estoy confundido!, ahora sólo obtengo silencio.

mariel: gracias por el comentario tan halagador hacia mi persona. el verdadero milagro de un blog es poder conocer a gente como tú.

raúl: la verdad si es un libro dificil de conseguir, el que yo tengo (la portada viene en la foto del post)es una de las ediciones de Alfaguara y me costó como 230. lo malo es que no la han sacado (y creo que ni lo harán) la edición de Punto de Lectura que siempre es más barata. Ahhhh, y ese fragmento de la novela que relatas es precioso, es mi favorito de toda la obra y creo, uno de los puntos más importantes de la historia.
A penas es lunes y ya estoy nervioso por las semifinales...

RONDABANDARRA dijo...

Para Raúl V. Ortiz:

En esta dirección está el PDF del libro completo para que lo puedas leer gratis:

http://www.hacer.org/pdf/Vargasllosa03.pdf

Saludos.

Gonzalo Del Rosario dijo...

de Mario Vargas Llosa he leído "la ciudad y los perros", "Los Cachorros", "Los Jefes", "Elogio de la madrastra", "Los cuadernos de Don Rigoberto", "La fiesta del Chivo" y "Pantaleón y las visitadoras"

Aparte de "La verdad de las mentiras" ensayos buenísimos, altamente recomendables

No se nota que mi viejo es fan de Varguitas y tiene toda su bibliografía las mismas que conformaron mis primeras lecturas

"La casa verde", "Conversación en la catedral", "La guerra del fin del mundo" y "Lituma en los andes"

junto a "La tía Julia y el escribidor"

son con las que estoy en debe

pero de hecho que "La casa verde" será la primera que lea

ojo que cuando vengas por Perú, te das un salto por mi jato, yo vivo en el norte, en Trujillo, y fácil nos vamos a Piura para que conozcas la casa verde.

gabriel revelo dijo...

gonzalo: ya quedamos, en el momento en el que visite perú irémos a ver esa emblematica casa. por cierto, "la guerra del fin del mundo" es una autentica maravilla. fantastica.

cesar vill dijo...

Acabo de terminar de leer "la casa verde" y he quedado maravillado, fue dificil al inicio pero al final tiene su recompenza. Felicitaciones por tu blog, si puedes visita el mío aunque aun estoy en pañales, saludos desde Perú.

gabriel revelo dijo...

césar: gracias por tu visita... gracias por la felicitación y más por haber leído un libro tan fantástico como la casa verde. prometo visitar tu blog.

Anónimo dijo...

"La casa verde" que libro mas malo, es una lectura plana con tecnicismos innecesarios que dificulta su entender. Uno de repente no sabe quien dice esto o lo otro. Si te fijas, las obras mas bellas en el ámbito del arte son simples. Esta técnica de preciosismos rebuscados aniquilan a alguien que quiera adentrarse en el mundo literario. No me gusto, lo encontré muy malo.
gabrielaraya2011@gmail.com