martes, 16 de febrero de 2016

Soy el pollo azul


Tania y yo somos fans de los Muppets. Bueno, más bien ella, yo nomás le hago al cuento. 

Hace tiempo estábamos viendo una película de estos curiosos personajes cuando de pronto apareció en escena un pollo azul gigante. 

La verdad a ese muppet ya lo había visto en otras ocasiones, aunque por su cara de pocos amigos sospechaba que siempre andaba de malas y que su personalidad es detestable. En fin, la verdad no contaba con mayor información sobre él. 


Fue entonces cuando Tania hizo un comentario en el que no había reparado: 

- Ese pollo azul es igualito a ti. 

Y entonces no supe si sentirme halagado, insultado o si de plano aquello era una extraña broma. Según ella tengo las cejas iguales, además de que su pico y mi nariz son muy similares. 

Chale... 

Durante los siguientes meses, cada vez que veíamos a ese ser emplumado en fotos, televisión o películas, ella seguía insistiendo en que ese muppet y yo éramos idénticos. Si bien al principio algo en su rostro duro me hacía pensar que era malo y poco agraciado, poco a poco le fui tomando cariño. Según Tania, cuando alguien me hablaba de cosas serias, como el pago de la hipoteca o cuando hacíamos planes de la boda, siempre hacía esta cara:


Luego nos enteramos que ese muppet en realidad no es un pollo azul sino un águila calva llamada "Sam el Águila"

Aunque mi personalidad sea más parecida a la de la Rana René (así le digo, esas mamarrachadas de Kermit no van conmigo), para mí el pollo azul dejó de ser un muppet más. 

La apoteosis de mi relación con mi muppet gemelo se dio cuando me enteré que Tania compró en Amazon un muñeco Funko Pop de Sam el Águila. Cuando el muñequito llegó a sus manos hasta yo me emocioné y me tomé esta foto:


La llegada del Funko de Sam el Águila detonó en mi dos cosas:

1. Quiero un muñeco Funko (sí, a pesar de que estos monos nunca me habían llamado la atención ahora quiero uno, ni siquiera sé de qué, pero debo comprarme uno con urgencia). 

2. Me volví fan de Sam el Águila. Si bien su personalidad no es la más llamativa y nunca resalta como los otros muppets, algo tiene que me inspira ternura. Es como yo, que detrás de la imagen de un hombre bien dado y varonil se esconde un ser de buenos sentimientos y de corazón puro. ¿Acaso la gente cuando me conoce piensa que soy demasiado serio y que estoy de malas. 

Ahora Tania se llevó el Funko del Pollo Azul a su oficina, dice que es para acordarse de mí. Por lo pronto cada día voy descubriendo más los paralelismos que hay entre Sam, el Águila y yo. 

Y es que Si John Lennon es la morsa, yo soy el Pollo Azul.

1 comentario:

Jhabby Castro dijo...

No maaa... estas igualito D:

Pero ambos son ternos, saludos.