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martes, 24 de febrero de 2015

El misterioso y perturbador caso de la popó embarrada en las casas de los vecinos

En la calle en la que vivo ocurren cosas raras: Un chavo se suicidó en una vivienda de la esquina; amarran servilletas de forma misteriosa en las puertas de las casas; amenazan de muerte a los perros; hay una casa en la que viven unos santeros que continuamente tiran gallinas y otros animales muertos en el parque de la esquina; y un sinfín de rarezas más. 

Sin embarco, hace unas semanas ocurrió una hecho que jamás se había presentado, al menos por estos rumbos: Sin motivo alguno, algunas casas y autos de los vecinos amanecían llenas de excremento. 

¡Qué asco!
* * * * * 

Al principio fue un caso aislado. Una vecina se topó con una de las paredes del exterior de su casa embarrada de popó. Claramente se veía que el chiste fue obra de otra persona pues entre la suciedad había huellas de dedos. 

El hecho comenzó a repetirse de forma habitual por las noches, tanto en esa como en otras viviendas de la calle. Después fueron los autos. No era raro que un vecino saliera y se encontrara con su parabrisas embarrado de caca. Lo peor es que los vecinos afectados comentaban que aquellos desechos fecales eran humanos. 

¿Cómo le hacían para saberlo con sólo mirar la popó a simple vista, y olerla? 

Lo ignoro, a lo mejor tomaron un curso de identificación de heces o es una sabiduría que la vida les fue dando con los años. 

* * * * * 

De inmediato comenzaron a surgir teorías sobre lo sucedido. Unos culpaban a los santeros, otros decían que era cosa de brujería, que eran los extraterrestres, el chupacabras, que había unos vándalos, o bien, que se trataba de un perro callejero. 

La única de estas hipótesis que se descartó fue la del perro callejero. Obvio, nadie creyó que hubiera un perro capaz de embarrar las paredes a una altura considerable y dejar entre las manchas las huellas de unas manos. 

Por suerte esto ocurría únicamente en las casas ubicadas en la parte central de la calle en la que vivo, y no en las que se encuentran en las orillas, como la mía. Aunque supongo que el no sufrir ninguno de estos ataques nos volvía sospechosos. 

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Desesperado por el asqueroso batidillo que debía limpiar por las mañanas, un vecino revisó las cámaras de seguridad que tiene instaladas afuera de su casa. Lo que descubrió fue perturbador. Quién había provocado todo fue… La momia. 

No, no es choro. 


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Sí, una momia. Pero no de esas egipcias que usan vendas. Tampoco de Guanajuato. Cuando digo “momia” me refiero a una vecina solterona de unos 65 años que vive en una casa de mi calle. Ese apodo se lo pusimos unos amigos y yo, debido a su aspecto demacrado y terrorífico. 

Una vez nos regañó porque volamos un balón a su casa, y aunque no lo devolvió, su cara horrible casi nos causaba un infarto. Así se ve más o menos, pero en vieja: 


Antes salía de su casa para ir a trabajar y regresaba por las tardes (sí, con su cara de momia). Después se jubiló y casi nunca sale al exterior. Bueno, sólo para embarrar popó en las otras casas, como se demostró en el video. 

* * * * * 

En los videos examinados se veía a la momia salir de su domicilio con su propia caquita en sus manos, para después embarrarla en los autos y en las fachadas de las casas cercanas. Al otro día varios vecinos la encararon, y al decirle que habían descubierto su asqueroso secreto, la pusieron a limpiar la popó que había embarrado.

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Desde entonces no se han presentado nuevos actos vandálicos perpetrados con popó humana de momia. Aunque la amenaza de que una vez más se le bote la canica a esta señora sigue latente. 

Unos dicen que fueron cosas de la edad, otros que la momia enloqueció o que realizó un extraño ritual maligno. Nunca sabremos la verdad.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Volví a pasar por aquella casa blanca de la esquina...

Volví a pasar por esa casa blanca que está en la esquina de mi casa, la misma sobre la que escribí hace casi 4 años.

Aunque hacía mucho que no detenía mi mirada en ella. Ayer no pude evitar ponerle atención. Estaba en penumbras.  La ventana del último piso estaba entreabierta. Del interior asomaba una cortina blanca percudida que ondeaba terroríficamente. Extrañamente no soplaba aire ni nada alrededor se movía, sólo ese pedazo de tela. Sentí frío y un escalofrío. No aguanté más que unos segundos antes de marcharme de ahí corriendo.  


Hoy me acordé de ti, el triste protagonista de esa historia, y al que nunca conocí.  

martes, 18 de septiembre de 2012

El bosque de Aokigahara



Cuando era niño, mi papá siempre me contaba que mi mamá descansaba en el claro de un bello bosque, justo en las faldas de volcán Fuji, a unos kilómetros de Tokio. Yo la pensaba entonces recostada en una cama de piedra, intacta al paso del tiempo, como dormida en medio de aquella vegetación apacible.

* * * * *

Todavía no cumplía los 5 años cuando dejé de ver a mamá. Desde entonces mis abuelos callan cada que les pregunto por ella. Se limitan a decir que murió en Tokio. Aunque han pasado quince años sus respuestas siguen siendo esquivas, al igual que las de mi padre, quien sólo se limita a mencionar el bosque al pie del Monte Fuji.

* * * * *

Me llamo Santiago Valdez Chang. Mis papas se conocieron hace 23 años en Okinawa. Mi papá, que entonces estudiaba en Tokio, se enamoró de ella durante un viaje que hizo al interior del Japón, en un de sus periodos vacacionales. Fue tan intenso su amor, que cuando papá regresó a México le juró que volvería un año después y se casaría con ella.

Al año cumplió su promesa. Se unieron en matrimonio y vinieron a vivir a México. Años después, fascinados por las cosas que mi madre les contaba de su nueva patria, llegaron mis abuelos maternos quienes también se instalaron en este país. Poco después nací yo. Fueron años felices.

* * * * *

Nunca supe por qué mi mamá no tiene una tumba en dónde poder visitarla. A veces me haría tan bien poder llevarle flores. Fui creciendo y fui creyendo menos esa historia del bosque donde descansa mi mamá, o quizá sólo dejó de importarme.

* * * * *

Cada vez me asfixia más el mundo. A mis veinte años he perdido interés en estudiar. El amor no ha sido hecho para mi y en casa tengo cada vez más problemas. No me encuentro cómodo en ningún lado y cada día que pasa me pesa más estar vivo. No sé lo que me pasa, pero cada día se me hace un infierno. Nadie entiende que esta tristeza me quema por dentro.

* * * * *

Esta tarde quedó marcado mi destino. Parece idiota que todo me haya cuadrado de esta manera: leyendo el periódico. Así me enteré de la existencia del bosque de Aokigahara y de lo que desde hace siglos pasa ahí. Ante mi papá y mis abuelos haré como si no supiera nada. Juntaré dinero, ordenaré mis documentos, y en unos meses me iré a Japón en busca de mi madre. Quiero encontrar la paz como ella hizo.

* * * * *

Una mañana de junio Santiago no volvió de la Universidad. Arturo lo esperó toda la tarde y parte de la noche. Cuando comenzaba a preocuparse, Pablo, el mejor Amigo de su hijo, llegó hasta su casa y le entregó un sobre cerrado.

- Es de Santiago, me pidió que se lo trajera a esta hora.

Sin decir nada más Pablo se retiró.

Arturo se sentó en el sillón. Si su hijo le había mandado una carta quería decir que estaba bien. Quizá tenga algún problema y le de pena tratarlo de frente conmigo, pensó. Abrió lentamente el sobre, leyó la carta y sintió una profunda opresión en el pecho. Comprendía lo que pasaba, y la urgencia de tomar el primer vuelo hacia Tokio. Tenía el tiempo en contra.

* * * * *

Mientras volaba en el avión y transcurrían lentas las horas, Arturo leyó una y otra vez la carta de Santiago. Tantas que hasta la memorizó. 

Papá:

Finalmente entendí porque la melancolía se dibujaba en tu rostro cuando en mi infancia me hablabas de aquel bosque ubicado en las faldas del monte Fuji. Leyendo un reportaje supe por qué este sitio es tan tristemente celebre. Me enteré que cada año acuden a él decenas de personas con la intención de suicidarse, que es común encontrar personas ahorcadas en las ramas de los árboles, envenenadas por una sobredosis de pastillas o auto mutiladas.

No hace falta que me mientan, recuerdo que mis abuelos solían referirse a la tristeza de Mamá, esa que ahora sé, fue a ponerle punto final al bosque Aokigahara. Lo peor es que ahora me siento igual que ella. Simplemente quiero dejar de vivir. Algo atormenta mi interior, una angustia de la que sólo me libraré en ese bosque. Después de todo, no puede hacerse nada contra los genes. Perdóname papá, no hay nada que puedas hacer para ayudarme a salir de esta obscuridad que también venció a mamá. Por favor, no vayas en mi búsqueda, no llegarás a tiempo, y en el caso de que lo hagas, no me encontrarás.

Confórmate con saber que mamá y yo viviremos en el mismo bosque. Cuídate y cuida a los abuelos.

Te quiere, Santiago.

* * * * *

Cuando Arturo llegó a Tokio era medio día. El clima estaba nublado  No perdió tiempo. Rentó un automóvil y salió con rumbo al bosque Aokigahara. Bastaron un par de horas para que llegara a su destino. Gracias a los años de convivencia con sus suegros, dominaba a la perfección el japonés, y pudo preguntarle a los pocos lugareños por su hijo. Nadie lo había visto.

Cerró bien el auto y se internó en el bosque. Durante un par de horas deambuló entre árboles, subiendo y bajando por pequeñas colinas y rocas volcánicas, encontrando la vegetación cada vez más cerrada. De vez en cuando se topaba con letreros que le pedían a los posibles suicidas reconsiderar el quitarse la vida. Arturo rogó que Santiago hubiera leído esas palabras. También se cruzaba con cinta de aislar y advertencias policíacas de no avanzar, mismas que ignoró para seguir su desesperada búsqueda.

Después de proseguir una hora más, la atmósfera comenzó a llenarse de una densa niebla. Arturo, ya cansado, caminaba con dificultad. A lo lejos vislumbró lo que parecía ser una persona de pie. Al acercarse vio con terror que se trataba de un hombre ahorcado. No era Santiago. Pasó de largo. Se toparía otras tres veces con el mismo espectáculo. Ninguno de ellos era su hijo, pero todos conservaban el mismo rostro de dolor en sus rostros cadavéricos.

Comenzó a caer la noche cuando se topó con otros restos humanos. Desesperado por no dar con su hijo rompió a llorar en ese bosque maldito, el mismo en el que un día su esposa se quitó la vida, y en donde ahora él y su hijo estaban perdidos.

* * * * *

El bosque de Aokigahara, también llamado 'Bosque de los suicidas' tiene una extensión de 35 kilómetros cuadrados. En el siglo XIX, la hambruna y pestes por las que atravesaba Japón hacia que los y niños y ancianos de las familias más pobres y sin recursos para mantenerlos, fueran abandonados a su suerte en el bosque. Desde entonces este sitio ha sido marcado por la desgracia. Se dice que en el habitan demonios de la mitología japonesa. En los últimos setenta años, centenas de personas se han suicidado en su interior.

Cada año, el gobierno designa patrullas especiales para que entren al bosque en busca de los cadáveres olvidados.

10 meses después de que Arturo entró al bosque fue encontrado su cuerpo. Estaba colgado por medio de una cuerda formada por los cordones de sus propios zapatos y trozos de ropa. A su lado fue hallado otro cadáver que no mostraba señas de suicidio y según los médicos forenses debió haber muerto de hipotermia y desnutrición varios días después del deceso del hombre ahorcado.

Después de varios tramites, el consulado mexicano identificó ambos cuerpos.

* * * * *

Santiago nunca tuvo el valor de sus padres.

Gabriel Revelo
Septiembre del 2012 

viernes, 24 de agosto de 2012

Conversación en un Vips, un domingo por la tarde




Siempre que escribo sobre estos temas lo hago un tanto confundido. Pues ni siquiera tengo definida una opinión al respecto. Por un lado siempre me ha seducido lo desconocido, lo cual no implica que a veces me de cierto temor y en otras ocasiones, me sienta ridículo hablando al respecto.

Pero la pasada tarde del domingo se prestó para hacerlo. Dicen que las conversaciones más inesperadas nacen en el momento menos esperado y para muestra, lo que ocurrió la pasada tarde del domingo. Lo que parecía una comida común y corriente en un restaurante Vips de la Ciudad de México, dio un giro inesperado cuando en la platica surgió el tema del 21 de diciembre del 2012, día en el que supuestamente dará inicio el fin del mundo.

En la plática participó mi hermana, mi prima, mi sobrino-ahijado, mi novia y yo. De aquel intercambio de ideas rescaté un resumen de ideas que desde entonces llevan días dando vueltas en mi cabeza, y que aun hoy no me atrevo a calificar como reales o ficticias.

"Comenzamos hablando sobre el llamado Nuevo Orden Mundial, ese que planea dominar al mundo dentro de unos meses y que mueve de forma secreta los hilos de la humanidad para lograrlo. Parte de su plan macabro es controlarnos y someternos por medio de diferentes tácticas, por ejemplo, una de ellas consistirá en la implementación de una vacuna en forma de chip, la cual se le hará creer a la población que servirá para prevenir enfermedades, pero con la cual planean inducirle enfermedades cancerigenas a quienes la porten. De acuerdo a lo hablado, lo mejor será no permitir que se nos instale ese chip. Incluso hay pasajes de la Biblia que hablan al respecto.

Y ya que toco el tema de la Biblia, durante nuestra charla también hablamos sobre la supuesta llegada de un falso profeta. Según se ha sabido, en los próximos meses resucitará Juan Pablo II. O eso se querrá dar a entender, pues este supuesto milagro estará orientado la sumisión de las masas. Incluso se está desarrollando, dicen, un sistema que en esos días permitirá que en cualquier parte del mundo, la gente escuche a Dios y lo vean hablándoles en el cielo. Esto ya se está probando, por eso en varias zonas del planeta se escuchan sonidos provenientes de las alturas. Lo del falso profeta también se menciona en la Biblia, en donde se advierte que más nos valdría no sucumbir ante él. En parte, a esto se le llama Proyecto Bluebeam.

Y a propósito de los papas. En el Vaticano hay una sala en la que cada uno de los pontífices de la historia tienen un cuadro con su imagen. Además del lienzo destinado a Benedicto XVI, sólo hay un espacio más, es decir, queda un papa y ya… se acabó… todo, fin de la religión como la conocemos. En parte, el Nuevo Orden Mundial pretende instaurar una sola religión. También se planea provocar varios desastres naturales, pues tienen la capacidad de provocar temblores y otras catástrofes (sobre todo los gringos). Con esto irán menguando a la población y la harán entrar en pánico.

Muchas de estas catástrofes ya pasaron y muchas otras ocurrirán precisamente el 21 de diciembre de este año. Al ser una fecha emblemática y tan difundida, el caos y el temor serán totales.  

Habrá guerras. La más cercana es la que sostendría Israel contra Irán (países que ya tienen sus líos). Este conflicto será exponenciado con  la intervención de Estados Unidos, que intervendrá a causa de un atentado terrorista simulado (será una farsa de los norteamericanos en su propio territorio). Algo debe saber Irán, que se ha cansado de afirmar que no tiene planeado ningún atentado. 

Todo está planeado fríamente, incluso la llegada de Peña Nieto al poder ya estaba proyectada desde hace años.

Cuando la población sea dominada, el Nuevo Orden Mundial regirá todo. Incluso ya se están acuñando las monedas que serán instauradas. Será un exterminio, ya hasta hay campos de concentración listos en Estados Unidos y quienes no quieran someterse a las nuevas reglas morirán. Todo lo dominarán sólo 13 familias, comandadas por el anticristo, que es nada más ni nada menos que el Príncipe Guillermo de Inglaterra (sí, el que se casó el año pasado). También es reptiliano.

Los illuminati están detrás de todo este plan. Son quienes lo orquestan. De hecho, si en Google escribes la palabra Illuminati al revés aparece el link a la página del Servicio Secreto Estadounidense. Con esto último tengo mis dudas, pues según estuve averiguando, la orientación a resultados inducidos en buscadores es posible. 

Habrá muchas abducciones extraterrestres. La gente comenzará a desaparecer y nadie sabrá de ellos. Aquí un método para evitarlo, en cuanto uno se encuentre ante algún ser de esos grises-flacos-cabezones es pensar con mucha fe ‘en el nombre de Dios, te ordeno que me dejes’. Y te dejan. Esto porque hay leyes galácticas que lo exigen. Lo mismo aplica con los reptilianos.

Ante toda esta locura, hay quien ya está tomando precauciones. Mi prima nos relató que lleva meses comprando comida y acondicionando un refugio especial revestido de un material que resista incluso la radiación. Actualmente restringe sus búsquedas en Internet pues los illuminati rastrearán a quienes hayan buscado información al respecto de todos estos temas e irán contra ellos. Si esto es cierto, entonces yo, por escribir esto, estaría en la mira. Ella también ha descargado instructivos de supervivencia y ese día (21 de diciembre) se resguardará a piedra y lodo en su casa.

Según sé, varios pasajes de la biblia y lo que he descrito anteriormente son muy semejantes. Y eso da mucho que pensar.

Este periodo de obscuridad durará 13 años. Muy pocos evitarán sucumbir al control mental y conservar su vida. Después de ese tiempo, vendrá el verdadero Dios a librar al mundo de todo mal. Los muertos despertarán de su sueño (porque se supone que en realidad están dormidos) y vendrán días de prosperidad para la humanidad. Todos aquellos que se mantuvieron firmes y no se dejaron vencer por los falsos lideres y el orden mundial serán recompensados."

Y de todo eso hablamos. No dejo de pensar que probablemente nada de esto pase. Pero, ¿y si sí?. El que quizá, y sólo quizá, todo eso pueda ser cierto me inquieta. La primera vez que escribí sobre este tema recibí varias comentarios muy ratos, hasta me dijeron que mi vida corría peligro si seguía hablando de esto. Luego mencioné que en la colonia Polanco de la Ciudad de México hay reptilianos y heme aquí, nuevamente tocando un tema que a ratos me parece una ridiculez, y por momentos muy serio.

Sólo quise describir un poco esta teoría en la cual no creo, pero tampoco descarto del todo. Quizá sólo fue una platica de domingo, en unos meses lo sabremos.  

jueves, 12 de abril de 2012

Mis aventuras en la Hacienda Coahuixtla (Mi duelo contra Choco, el hijo del Diablo)



Por cuestiones del amor y de la vida misma, frecuentemente viajo a Cuautla, en el estado de Morelos. A veces, cerca de Villa de Ayala, divisaba unas torres como de una casona vieja. Quería averiguar qué era esa extraña construcción. Le pregunté a varios lugareños, quienes me dijeron que esa era la Hacienda de Coahuixtla, en donde dicen, se aparece Choco… el hijo del Diablo. Intrigado pedí que me contaran más al respecto. Fue así como conocí esta leyenda con más de 100 años de antigüedad.

“Durante la época de esplendor de la Hacienda, había una hermosa y joven mujer que trabajaba ahí. Todos querían tener sus ‘queveres’ con ella, pero siempre se negaba a todos los pretendientes, pues estaba casada. Un día la mujer se fue a bañar al río y se le hizo tarde para regresar. Entonces se encontró a un forajido que llegó en un enorme caballo negro. El extraño dijo ser un rico hacendado. Le ofreció regresarla a su casa. Al principio se negó pero luego aceptó.

Como el marido la desatendía, la mujer terminó enamorándose del extraño que a menudo la frecuentaba. Al poco tiempo el forajido la violó y huyo. Ella quedó embarazada.

Después de nacido el niño, a los seis meses de edad, la mamá de ‘Choco’ (así le decían a la criatura) le buscó una madrina y le pidió que fuera a bautizarlo a la iglesia.

La madrina partió con Choco en brazos, al llegar al puente que cruza el río, el bebé la miró y le dijo:

- Mira madrina ya puedo hablar, y ya tengo dientes, y te voy a matar.

El bebé la mató y saltó al río. No lo volvieron a ver. Desde entonces comenzaron a correr rumores de que el hijo del diablo se aparecía en la hacienda y asustaba a los trabajadores. Más tarde comenzaron a ocurrir varias muertes.

La hacienda ahora está deshabitada y en ruinas. Se dice que si tienes mala suerte puedes encontrarte a Choco, el hijo del diablo, jugando en los túneles con los huesos de algunos de los muertos que misteriosamente murieron en ese lugar”.


Para conocer más sobre esa hacienda misteriosa, da clic aquí.

Después de enterarme de lo anterior, mi espíritu temerario e imprudente me hizo prometerme que en mi próxima visita a Cuautla iría a esa hacienda, en donde además de Chocho, dicen que hay duendes y espantos.

Así lo hice. Volví. Como soy un hombre de acción y aventura, de esos que ya no hay, fui solito hasta la hacienda y grabé una investigación muy profesional.

Aquí se las presento… es impactante. La dividí en seis partes.












domingo, 8 de enero de 2012

¿Reptilianos en Polanco?


Historia así deben ocurrir en todo momento alrededor del mundo, sin que la mayoría de sus protagonistas se atrevan a contarlo por miedo de ser tachados como locos o mentirosos. Lo que estoy a punto de narrar yo mismo tampoco lo creería si no fuera porque le sucedió a mi propia hermana, y además, su mejor amiga atestiguó los hechos.

Hace casi un año escribí un post sobre mi sospecha de que los integrantes de Zoé, grupo mexicano de rock, son reptilianos. Nunca pensé que retomaría el tema, y menos para narrar algo sucedido a un ser cercano.

Para quienes no están familiarizados con el término, bien valdría la pena explicar antes que es un reptiliano, tarea en sí muy difícil debido a las muchas versiones y teorías que hay. Pues bien, se supone que los reptilianos son seres humanoides con rasgos de reptil (como unas lagartijotas). Se dice que son de origen extraterrestre y que están en nuestro planeta desde hace cientos de años. Viven debajo de la tierra (en donde tienen ciudades), si bien hay muchas razas, la mayoría son agresivas y violentas con los humanos. Estas criaturas están infiltradas en la mayoría de los gobiernos del mundo y medios de comunicación para mantener dominados a los humanos bajo un nuevo orden mundial, en el que nos necesitan como alimento y fuerza de trabajo. Absorben nuestros sentimientos de tristeza o desesperanza, por lo que les conviene mantenernos deprimidos. Son tecnológicamente más avanzados que nosotros, aunque carecen de desarrollo espiritual, por los que nuestra conciencia es su peor enemigo. Existe la creencia de que los reptilianos pueden leer la mente, salir a calle y confundirse entre las personas por medio del uso de hologramas que les dan una apariencia humana... salvo en los ojos.

Sé que lo anterior suena muy fantasioso, pero es la única explicación que encuentro para entender lo que mi hermana me contó.

Era el 29 de diciembre de 2011, en el barrio de Polanco de la Ciudad de México. Cerca de las dos de la tarde Lucia salió junto con su amiga Lucina y otra compañera de su trabajo a comer. Fueron a un restaurante especializado en ensaladas. Lucina fue la última en pedir en la barra de comida mientras las otras dos se sentaron en una mesa. En eso Lucia notó que en uno de los lugares de enfrente estaba comiendo un extraño sujeto. De tez blanca, alto, delgado y canoso, este individuo llamó su atención debido a que el iris de sus ojos era de un color azul turquesa intenso y metálico, y era muy parecido al de los reptiles.

- Mira a ese señor de allá, es un reptiliano. Le comentó Lucia espantada a su acompañante.

En cuanto terminó de pronunciar estas palabras, el sujeto de los ojos raros volteó y las miró fijamente. La distancia entre ambas mesas era considerable, además de que había mucho ruido, por lo que resulta imposible que hubiera escuchado que hablaban de él. Mientras eran observadas, Lucia le susurró a su compañera que aquellos ojos le daban miedo. Entonces, como si el extraño las hubiera oído, sonrió malévolamente y comenzó a reír sin quitarles la vista de encima. Fue tanto el temor que ambas sintieron que decidieron salir de aquel restaurante.

Cuando Lucina recibió su comida y no vio a sus amigas salió y las encontró en la entrada. Le contaron y ya no quisieron regresar. Al irse del lugar se dieron cuenta por la ventana que seguían siendo observadas de forma macabra por aquel sujeto. Se fueron al parque más cercano, comieron sus ensaladas y platicaron un rato.

Cuando iban de regreso a su oficina, hacia ellas venían dos individuos de pinta un tanto extraña. Uno de ellos, como de unos 30 años, caminaba de forma anormal. Movía sus piernas, brazos y tronco de forma rígida, como si fuera un robot. Sus ojos eran de un color azul grisáceo claro y no tenía iris. El otro, de unos 60 años, se desplazaba de forma común pero sus ojos eran iguales a los de su acompañante, sólo que de una tonalidad un poco más obscura.

Las tres se dieron cuenta y aunque nerviosas no dejaron de avanzar. Justo a unos metros de toparse con ellos Lucia dijo: Miren, hasta caminan raro, es como si estuvieran programados. Casi en automático, los ojos de ambos seres giraron de forma rara y adoptaron la apariencia de unos ojos normales. El individuo del andar robotizado comenzó a moverse con naturalidad. Voltearon la mirada hacia Lucia y sus amigas, las vieron un segundo y siguieron su camino.

Aquella noche Lucia me contó lo sucedido. Aunque la lógica me dice que debe haber alguna explicación a lo que vivió algo me sugiere que ese extraño fenómeno tiene algo de relación con seres no humanos. Si la hipótesis de que eran reptilianos es real ¿qué buscan en Polanco?

A menudo encuentro en la red narraciones de personas que en la calle ven a gente con ojos con rasgos de reptil y tonalidades raras. A partir de ahora miraré los ojos de las personas con las que me encuentre. Aunque no sé qué haría si me topo con uno de ellos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Esas mariposas misteriosas



“La casualidad se puso el disfraz de una
mariposa”

-
Mariposa, La Oreja de Van Gogh


Tan raro como ver llover en diciembre. No debe ser común toparse con mariposas en pleno otoño, y menos casi a punto de la llegada del invierno. No soy experto en insectos, y aunque lo fuera, prefiero verle el lado romántico y excepcional a las cosas. Aunque me desconcierte, quiero pensar que el toparme por lo menos una vez al día con mariposas de todos los colores y tamaños, durante el último mes tiene un significado.

Saliendo de mí casa. Al pasear al perro en el parque. Mientras camino por calles conocidas y desconocidas. En la pared de algún edificio. Al conducir. En el momento menos esperado se me atraviesan volando y me apartan de mis pensamientos. En un principio pensé que era obra de la casualidad y no le di la mayor importancia, después me resultaba simpático, ahora me confunde. Dicen que soñar con mariposas es señal de que vendrán cambios, otros afirman que traen consigo buena suerte o anuncian la llegada de una visita esperada. ¿En mi caso qué significa toparme con varias de ellas?

Una mariposa representa la metamorfosis. Un nexo entre la vida, la muerte y el renacer. Por lo visto no soy el primer “perseguido” por mariposas. Indagando sobre el tema me he topado con testimonios de personas que también ven mariposas de manera frecuente (sobre todo de colores claros), las cuales tienen el común denominador de haber perdido a alguien importante en su vida. Existe la creencia de que por medio de las mariposas quienes ya se han ido nos hacen saber que nos protegen. Y eso también me pone a pensar. Sé que estos encuentros no son normales. Carecen de lógica y me hacen elaborar conjeturas que luego desecho por inverosímiles.

¿Vendrá un cambio en el rumbo de mi vida?, ¿las cosas cambiarán para bien?, ¿se aproximan buenos tiempos?, ¿alguien está muy al pendiente de mis pasos?, también pienso que pueden ser advertencias… de momento sólo espero saber descifrar el mensaje y hacer lo correcto. El universo está hablándome y quiero entenderle. Hay muchas coincidencias en la vida, pero cuando se repiten constantemente, están dando un claro mensaje sobre algo. Por lo pronto seguiré mi vida acompañado de ellas y con una certidumbre que no puedo dejar de mencionar: cada que las veo me dan mucha paz.

sábado, 13 de agosto de 2011

Luces en la ventana



Sucedió hace años…
En la madrugada de un 6 de enero, para ser exactos. No recuerdo muy bien el año, pero según mis cálculos debió de ser más o menos por ahí de 1991, o quizá 92. Me fui a dormir temprano con la ilusión de que esa noche llegaban los Reyes Magos y seguramente, al despertar bajaría hasta la sala de mi casa y por haberme portado bien durante los meses pasados, me toparía con los juguetes que en una carta pedí a Melchor, Gaspar y Baltasar. El problema es que nada me costaba más trabajo, como conciliar el sueño esa noche. Cualquier niño latinoamericano sabe la ilusión adrenalínica que genera la espera de aquellos magos de oriente y los respectivos obsequios que se espera recibir. Cada año era la misma historia. Irme a dormir, dar vueltas sin éxito en mi cama, cambiar de posición una y otra vez, tratar de poner mi mente en blanco, hacer mil actividades ese día con tal de que el cansancio me tumbara al caer la tarde. En fin, mil métodos que jamás funcionaron pues era precisamente esa noche, la del 5 al 6 enero, la que más esperaba en todo el año… ¿cómo esperan que un niño contenga toda esa ansiedad e ilusión y duerma como si nada? Al menos para mí, esa era una misión imposible. Total, que una de esas noches insomnes intentaba dormir. Ignoro exactamente la hora, pero de la nada todo mi cuarto se iluminó de una tonalidad azul eléctrico. Una luz intensa que me puso alerta y provocó que me pusiera de pie de un salto. Con miedo giré mi rostro y vi la ventana. Aunque las gruesas cortinas impedían que viera hacia el exterior, mi curiosidad fue mayor. Lentamente caminé hasta ella. Sudando frío tomé un extremo de la cortina y la jalé de golpe. Frente a mí se encontraba una esfera azul muy brillante que en un segundo después desaparecería ante mi mirada. Cerré de golpe la cortina. Espantado y sin aliento esperé un par de minutos. Tomé valor de no sé dónde y de nuevo retiré las cortinas. No había nada. Abrí la ventana y me asomé. Todo estaba en silencio. El patio trasero con el lavadero, las escaleras de otros vecinos que llevan a sus respectivas azoteas, los tendederos. Nada ocupaba ya ese espacio de aproximadamente 4 metros cuadrados. Cerré todo. Me metí en las sabanas de mi cama y decidí no abrir los ojos hasta que pasara un buen tiempo. Cuando me levanté, quizá unas tres horas después, no me molesté en ver de nuevo a la ventana. Bajé y en la sala ya estaban mis juguetes. Por un tiempo pensé que quizá esa luz fue producto de los Reyes Magos. Después no estuve seguro. Nunca he vuelto a ver esa luz.



Sucedió hace una semana…
En la madrugada del viernes 5 de agosto de éste año, para ser exactos. Mi abuela cuenta que estaba en su casa (en la colonia Viaducto Piedad, en la Ciudad de México). Cerca de las 3 de la mañana se levantó al baño. Permaneció en él por espacio de cinco minutos. Cuando se encontraba a punto de salir, aquel cuarto se iluminó, primero de azul, luego de una infinidad de luces multicolor que iban y venían por las paredes y techos del baño. Mi abuela refiere que aquellas luces no eran normales, sino muy intensas y de un brillo y tonalidades que nunca había visto. Vamos, que no son de éste mundo. Asustada salió del baño y entró a su cuarto. Le contó lo que sucedía a mi abuelo, él cual ni se inmutó. En lo que quedó de la madrugada, mi abuela no quiso salir de su recamara. Al otro día no había ni rastro de lo sucedido horas atrás. Ninguno de los otros habitantes de esa casa afirma haber visto nada, y para ser honestos, salvo mi abuela, nadie se tomó muy en serio lo sucedido.

Ni mi abuela ni yo hemos sabido explicar muy bien el por qué una noche cualquiera, de la nada vimos luces en nuestras ventanas. Tampoco soy capaz de asegurar que ambos hechos (separados por unos veinte años de distancia) tienen relación. Únicamente poseo la certeza de que estas experiencias no son ‘normales’. También, hace un par de años, algo extraño se posó sobre mi casa
en la madrugada del 16 de octubre del 2009. ¿Un fenómeno atmosférico? ¿Fantasmas? ¿Extraterrestres? No sé, no sé.

viernes, 13 de mayo de 2011

Nahual en Catemaco



No importa cuántas veces haya ido en mi vida, el poblado de Catemaco siempre consigue sorprenderme. Enclavado en la región de lo Tuxtlas, Catemaco es famoso por ser tierra de brujos y escenario de eventos sobrenaturales, cuyo misticismo se siente en cuanto uno pone un pie en aquel municipio del estado de Veracruz. Una bella y soberbia cascada; una cueva dedicada a ritos de magia negra; una piedra en dónde se dice, se le apareció la Virgen del Carmen a Juan Catemaco; una playa a la que le han ido robando su encanto; brujos callejeros; la zona en la que se fabrica un singular refresco de manantial; encuentros con narcos y más, pero mucho más aventuras he vivido en Catemaco. Para muestra, esta pequeña anécdota…

Martes 19 de abril de 2011. Acostado en la cama del lugar en el que me hospedaba, curioseaba en Twitter y casualmente me encontré con una singular nota (bastante mal escrita, por cierto) titulada "Extraña aparición en el Lago de Catemaco". La noticia era publicada por el portal de El Diario de Eyipantla, periódico local, y daba nota sobre la supuesta aparición del cadáver de un Nahual en las inmediaciones del lago de Catemaco. Fascinado compartí la información con mis primos y por medio del internet, aunque no encontramos fotos o vídeos del Nahual, descubrimos un par de cosas más. El cuerpo de aquella criatura se encontraba en Nanciyaga, reserva ecológica ubicada a unos cuantos kilómetros de Catemaco y donde supuestamente la habían encontrado. Curiosamente, cada que visitamos aquellos parajes, una de nuestras paradas obligadas es Nanciyaga, situación que nos hizo decidir ir lo más pronto posible en busca del Nahual.

No era la primera vez que estando por esos lugares escuchaba sobre apariciones y leyendas de Nahuales, al contrario, allá se habla mucho de ellos. Pero… ¿qué es un Nahual? ... quizá esta definición encontrada en el portal Contacto Semanal aclare las cosas:

“… de acuerdo con la tradición prehispánica, los dioses aztecas, mayas y toltecas poseían la facultad de adoptar formas animales para interactuar con el ser humano. Cada dios solía transformarse en uno o dos animales. Tezcatlipoca, por ejemplo, se aparecía convertido en jaguar o coyote; en tanto, Huitzilopochtli se manifestaba con apariencia de colibrí.

Además, cada persona, desde su nacimiento, poseía el espíritu de un animal que se encargaba de protegerlo y aconsejarlo, principalmente durante el sueño. Estos espíritus también eran llamados nahuales.

Sin embargo, mediante la magia, los brujos y chamanes podían establecer un fuerte vínculo con su nahual, de modo que sus sentidos se agudizaban notoriamente. Pero había otro modo de aprovechar al nahual personal. Quienes se adentraban en el conocimiento de las cosas ocultas, lograban transformarse en su animal guía. De este modo, en México se le conoce como nahual al brujo que tiene la habilidad de transformarse…”

- Los Nahuales en México, ContactoSemanal.com


El 21 de abril, cerca de la 1 de la tarde fuimos a Nanciyaga. A pesar de que se puede llegar en lancha, atravesando la laguna de Catemaco, decidimos hacerlo vía terrestre. Ingresar a esta reserva en auto es una experiencia única, pues la entrada es un camino en medio de la selva. En un momento dado, el auto va en medio de la nada, rodeado de árboles inmensos, plantas y hojas exuberantes y sonidos de diversos animales alrededor. Al llegar al estacionamiento, uno paga la entrada y es guiado por un guía que le mostrará un recorrido en donde el visitante puede toparse con un manantial cuya agua es bebible, y su lodo es usado como mascarilla para el cutis; la posibilidad de tomar un baño temazcal; la apreciación de figuras prehispánicas o de los cocodrilos en cautiverio, entre otras cosas. En algún punto del recorrido, le pregunté al guía sobre el rumor de la aparición del famoso Nahual. El joven nos contó que en efecto, se había encontrado el cuerpo de un ser extraño pero no en Nanciyaga, sino en la isla de enfrente. Fue traído hasta la reserva ecológica y varias personas lo vieron. Por desgracia, llegaron policías y autoridades provenientes de la Ciudad de México, que se lo llevaron junto con todas las fotos o pruebas de su existencia. Al pedir una descripción física, el guía se limito a decir que aquel era como un duende con partes humanas y de animal, y que presentaba una herida en la zona de las costillas.

Nos fuimos de Nanciyaga dándole carpetazo al caso del Nahual, al cual nunca pudimos ver con nuestros propios ojos. Sin embargo, hace unos días mi primo Luis Gabriel me comentó que había encontrado en YouTube un vídeo sobre el dichoso Nahual, el cual he subido al blog para que le den una revisada:

Muchos dicen que era un chango y que la coloración de su piel se debe a que le arrancaron la piel. Puede ser, aunque las orejas forma de la cara no coincide del todo con la de un primate. Además, si en efecto hubiera sido un mono, no tendría sentido el que se lo hubieran llevado con tanta premura y discreción. Buscando un poco más, supe que semanas atrás del descubrimiento del Nahual, hubo varios reportes de lugareños que aseguraban haber visto a una extraña criatura en las orillas de la laguna de Catemaco, incluso hubo reportes de gallinas salvajemente asesinadas en zonas cercanas. No sé si aquello que se halló era o no un Nahual, lo cierto es que una vez más Catemaco me regala pretextos para seguir hablando de él, y de los muchos misterios de esa región.


martes, 22 de marzo de 2011

Los de la banda Zoé ¿chairo-reptilianos-iluminati?



No hace mucho me pregunté en éste blog ¿qué es éste mundo?, lleno de fenómenos incomprensibles como fantasmas, conspiraciones, duendes, posesiones diabólicas, extraterrestres y cosas de esa índole. Éste post seguirá ampliando mis cuestionamientos sobre un tema similar: los reptilianos. Será de esas veces que escribes algo que no quieres. O al menos, sabes que el resultado final te dejará inquieto y hasta nervioso.

No era así desde el principio. Cuando empecé con la idea de escribir sobre el grupo de rock mexicano y su relación con los reptilianos, quería hacerlo en un tono informal y hasta cierto punto, de broma. Conforme fui buscando información para complementar mi supuesta burla, fui dándome cuenta de que el tema, en realidad, aparentemente es más serio de lo que parece. Vayamos, pues, por partes, hace unas semanas veía el programa Extranormal (si ya sé, no es de lo más científico ni confiable que puede haber, pero me divierte verlo) y ahí trataron el tema de varios artistas que en realidad son reptilianos, entre ellos Lady Gaga. Mientras veía ese reportaje, un twittero posteó que en aquel reportaje les había faltado hablar de Zoé y su canción ‘Reptilectric’ y su clara referencia al tema de los reptilianos. Días después chequé el vídeo y me quedé de a 4. La letra de la canción y las imágenes hablan de cosas intergalácticas y de un ser extraño y reptil que llega a la tierra. Miren el vídeo:



Es probable que los de la disquera, por órdenes de los reptilianos, bloqueen el vídeo de arriba, de ser así, denle clic aquí para poder verlo. No me van a decir que la canción es de lo más normal, menos después de ver algunos de sus versos:

“Reptilectric tus alas eléctricas
Son de verde cristal, de vapor iluminador.
Reptilectric, ya no creo en ningún Dios
Creo en el mar sideral y en el templo bajo mi piel…”

“…Reptilectric, profeta galáctico
Mensajero de luz, aquí estamos esperándote…”

“…Reptilectric, bienvenido a la Tierra…”

“… una mañana en el horizonte, bajando por triángulo del sol
Tú sólo tú…”

¡Ay güei! Da miedo ¿no? Después mi amigo Mario Peralta me dijo que la canción hace referencia a Quetzalcoatl, que también era reptiliano. Así empezó mi trauma con éste tema de los reptilianos. Seguí buscando datos y lo que en principio iba a ser diversión, se me ha vuelto un tema que cada vez me horroriza más. Me di cuenta que hay varias personas que ya habían notado la relación reptiliana con la banda rockera Zoé, y según un análisis que encontré, además de reptilianos estos músicos también son iluminatis-satánicos (y chairos, agregaría yo). Para ver el dichoso análisis da clic aquí.

Hay cosas en dicho documento que pienso, están muy jaladas de los pelos. Pero tantas claves y símbolos en esta agrupación musical deben encerrar algo. Además, León Larregui, vocalista de Zoé parece caimán-reptil. El parecido es sorprendente (bueno, más o menos):





















El comportamiento de estos reptilianos rockeros también puede considerarse extraño y agresivo, al igual que su lenguaje raro y confuso. Incluso, uno de estos desvaríos del vocalista reptiliano está documentado y fue expuesto en los noticieros:



Y bueno, ya he dicho un montón de babosadas y todavía no explico qué es un reptiliano. Quizá tomaron lo anterior como chiste o burla. Allá ustedes. Lo feo viene a continuación. Explicar qué diablos es un reptiliano me resulta complicado, pues hay cientos de versiones diferentes. Una de las que más me impacto, fue una entrevista realizada a una reptiliana en 1999 (para verla da clic aquí). Después de leerla ni dormir pude. Se supone que los reptilianos llevan muchísimo más tiempo en la tierra que nosotros (que dicho sea de paso, somos una especie de experimento genético), viven debajo de la tierra, podemos toparnos con algunos de ellos sin darnos cuenta pues telepáticamente engañan nuestra vista para que los veamos como personas comunes y corrientes. Varias veces, las respuestas de esta reptiliana decían que ‘nuestra inteligencia es muy limitada, y por eso no entenderíamos muchas cosas que para ellos son obvias’. La verdad me cayó gorda, mendiga lagartija gigante, ahora hasta mensos e idiotas nos dijo. Para los reptilianos, los humanos somos como una especie más de animales. Pues seré muy pendejo y mi cerebro chafón, pero eso no me impide mandarla a chingar a su madre. Además, ni que ella estuviera muy bonita. Muy telepática y culta, pero se ha de ver así de gacha:


Esto de los reptilianos es más complejo que la historia de la Guerra de las Galaxias. Hay una enorme cantidad de datos sobre los reptilianos, pues según entiendo, hay varias razas. Los hay buenos y malos. Los buena onda sólo se creen sabelotodos y son medio mamones. Los malos, pues son malos. Y dicen que comen niños. Y se infiltran en el gobierno. Y los mandan al torito. Y son peligrosos. Pero además hay como veinte especies más de extraterrestres en la tierra. Algunos sólo quieren estudiarnos, otros ayudarnos, y unos grupos más, de los cuales se desconocen intenciones. Lo cierto es que por más exceptivos que podamos ser en cuanto a estos temas, a final de cuentas algo está pasando en nuestro entorno. Por cierto, renglones arriba mencioné que los reptilianos comen niños, esto no es broma, de hecho, hay datos estadísticos del aumento de desaparición de niños en EE.UU. y otras partes del mundo, la cifra es monstruosa. La relación de estas criaturas con sociedades secretas y algunas estructuras del poder se dice, guía el destino del mundo. Se comenta que en el 2012 habrá un gran cambio en nuestra forma de pensar. Que estás verdades saldrán a la luz y que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar. No sé si nos vayan a invadir o haya alguna especie de guerra interplanetaria. De cualquier forma todos coinciden en que nos irá de la fregada.

Buena parte de éste texto la he abordado con humor. Lo hice porque para ser honesto, todo lo que he estado leyendo estos días me tiene aterrado. Sé que quizá no todo sea verdad, pero ¿y las cosas que si lo son? Los simbolismos masónicos e iluminati están por todos lados. Los avistamientos de OVNIS, las abducciones hechas por los llamados ‘seres grises’, las teorías de nuestro origen extraterrestre, los reptilianos. Todo esto es una realidad que está ahí, y de la que se dice, quizá no salgamos bien librados. Se nos ocultan muchas cosas, y puede ser que eso que consideramos ‘fantasioso’, sea en realidad una verdad que sacude nuestras historias y creencias.

Hace más de un año vi la película ‘El Cuarto Contacto’ y escribí un post al respecto. Ahí les hablé de
mi miedo a las abducciones extraterrestres y recibí varios comentarios de personas que tienen el mismo sentimiento. Soy creyente de Dios y lo considero lo más grande que existe, pero estas cosas hacen que a veces mi entendimiento se confunda. Estoy sugestionado, llevo tres días durmiendo mal y en las noches siento un ligero temor por aquello que no comprendo.

Por eso prefiero reír. A lo mejor algún día conoceremos la verdad, mientras tanto, que la Confederación Intergaláctica, comandada por el Arcángel Miguel nos cuide. Compren su cruz de San Benito para estar protegidos.

viernes, 4 de marzo de 2011

Los niños malditos de Río Churubusco


Así nacen las leyendas. De oídas, de rumores con verdades a medias, en dónde lo verídico parece fantasía y viceversa. Lo que estoy por contarles surgió de esta manera, de una conversación que escuché mientras viajaba en un transporte público, y que por lo mágico de su contenido aun me resisto a creer. De esta forma conocí la existencia de éste raro fenómeno al que bauticé como ‘La historia de los niños malditos de Churubusco’, y que le pasó a uno de los pasajeros de aquella plática de la que fui testigo.

Sucede en las madrugadas, cuando se circula en un puente ubicado a la altura del Palacio de los Deportes y el Foro Sol, sobre Circuito Interior (Avenida Río Churubusco), con dirección del Aeropuerto hacia la zona sur de la ciudad. Se dice que un par de metros antes de éste punto, el conductor se encuentra frente a si con unos veinte niños de entre 3 y 6 años que aparecen de la nada y se encuentran esparcidos a lo largo de la avenida y el puente. Algunos corren, unos están sentados y otros simplemente deambulan por el concreto. Hay tantos, que al automovilista le resulta imposible esquivarlos a todos e invariablemente, terminará por arrollar a más de uno. Justo cuando se encuentra en el punto más alto del puente, el ya shockeado conductor mira con alivio que aquellos pequeños de repente desaparecen y la avenida se encuentra de nuevo vacía. Las salpicaduras de sangre y las abolladuras en la lámina del coche también se esfuman como por arte de magia. En las noches subsecuentes, el conductor sufrirá de terroríficas pesadillas en las que es atormentado por cada uno de los niños atropellados, quienes ahora lucen desfigurados y ensangrentados. Dependiendo del número de arrollados, será el número de noches con sueños malditos.

Da clic aqui para ver el lugar en el que ocurren los extraños sucesos.

Fui al lugar de los hechos y pregunté a varios vendedores y personas que iban pasando. Sólo un par de ellos, un vendedor ambulante y un policía habían escuchado relatos parecidos. Cientos de veces he manejado por ahí y nunca he visto a esos niños. Por más que intenté indagar si en esa zona hubo algún accidente trágico o caso de niños arrollados, no he hallado información al respecto. Algo muy extraño está ocurriendo. La narración por sí misma es extraordinaria. Hice un par de viajes a esa zona para mostrar mejor la zona en la que suceden estas apariciones:

Recorrido de día




Recorrido nocturno



No encontré nada. Quizá fue porque en ningún momento circulé completamente solo por esa avenida, o probablemente, al ir prevenido de lo que podía pasar eliminaba el factor sorpresa y la aparición perdería efecto. De cualquier manera el misterio sigue ahí, esperando a inmortalizarse o a morir en el olvido. Aunque eso sí, de ahora en adelante me resulta imposible pasar por ahí sin sentir escalofrío.

martes, 1 de marzo de 2011

Garbage Pail Kids


“Prohíbe algo, y lo volverás llamativo, irresistible”

Mi infancia, hasta cierto punto, estuvo llena de alegría. Me creía He-Man, Leono y hasta Tortuga Ninja. Andaba en bici, jugaba futbol en los recreos de la escuela y veía algunas caricaturas. Antes de los diez años, lo prohibido y lo oculto, permanecían alejados de vida. Salvo la eterna lucha del bien contra el mal, el mundo de los dibujos animados se me mostraba inofensivo y hasta aleccionador. Los personajes que se portan mal, son castigos (pero rara vez sufren) por héroes dedicados a proteger la paz. Los buenos ríen después de la adversidad y hasta se enamoran. Las batallas al final son una especie de juego entre fuerzas contrarias que más que otra cosa, parecen amigos.

Fue hasta los principios de los 90’s cuando surgió el desencanto, o más bien, la fascinación. Primero fue la llegada de una leyenda urbana protagonizada por Los Pitufos, aquellos suspiritos azules que vivían en hongos, y cuyos juguetes, se decían, cobraban vida de noche y atacaban a sus pequeños dueños. Extrañamente, y a pesar de tener varios de estos muñequitos en casa, la leyenda de los Pitufos asesinos no me impactó tanto como a otros compañeros de la primaria. En cambio, años después el culto hacia unas estampas inconseguibles, prohibidas, capturó mi atención de forma inmediata. Se decía que a finales de la década de los ochenta existieron unas estampitas llamadas ‘Garbash’ (así lo pronunciaban todos), que mostraban a niños protagonizando imágenes crueles y asquerosas. Que todos los padres de familia las veían como un pésimo ejemplo y que incluso, el gobierno impedía que estas tarjetas se vendieran en México. Entre más indagaba con mis compañeros, más me intrigaba, así me enteré de la versión de que un niño, imitando una de las imágenes de las estampas, rasuró a su papá mientras esté dormía, provocando que éste se desangrara. La cúspide del morbo llegó cuando supe que un primo mayor que yo las coleccionaba, hasta que comenzó a tener tantas pesadillas que obligaron a su mamá a deshacerse de ellas. Con estos antecedentes mi curiosidad comenzó su inevitable camino que tendría que llevarme hacia esas legendarias tarjetas.

La búsqueda fue más fácil de lo que imaginé. Fue gracias a un amigo coleccionista de comics y estampillas que conseguí mis primeras tarjetas. ‘Garbage Pail Kids’ era su nombre oficial. Sí, eran violentas y asquerosas. Hacían alusión a los fluidos corporales y al sufrimiento. En conclusión, no me decepcionaron, al contrario, aquellos pedazos de cartón me fascinaron. De nada me importó que mi amigo, antes de darme mi primera dotación, me contara que un conocido de su unidad habitacional estaba muy espantado, debido a que había tapizado las paredes de su cuarto con las dichosas imágenes y que en las noches las tapaba con bolitas de plastilina para no verlas. Cuál sería su sorpresa cuando una mañana descubrió que las estampas se encontraban descubiertas y los trozos de plastilina en el suelo.


Mi ambición coleccionadora no tenía límites y seguía juntando y juntando mis ‘Garbage’. Era tanto mi entusiasmo que no me aguanté las ganas y se las enseñé a mis papás. Sabía que corría el riesgo de que se enojaran y me ordenaran tirarlas a la basura, pero aun así corrí el riesgo y una tarde se las mostré. No se enojaron ni nada. A pesar de que ellos tenían conocimiento de los rumores acerca de las estampas en ningún momento me prohibieron juntarlas. Es más, a mi mamá hasta le gustaba mirarlas. Debo reconocer que mis papás fueron sui-generis en ese aspecto. Podían mandarlos a traer la directora de mi escuela o venir a quejarse alguna vecina porque algún balonazo en su casa y ellos nunca me reprimían. Siempre me dejaron ser y se los agradezco. Caso contrario con otros familiares. En cierta ocasión mis tíos y primos de Irapuato estaban en el DF y los acompañé a un centro comercial. En un local me encontré con sobres de ‘Garbage Pail Kids’ y obviamente me compré unos. Mi tía comenzó a regañarme diciendo que uno de sus hijos (exacto, el mismo que menciono párrafos arriba) tenía pesadillas a causa de ellas y que podían dañarme la mente. Afortunadamente, mi primo le aclaró al instante que sus pesadillas y problemas no tenían nada que ver con las estampas. Aquel semi regaño para nada me amedrentó. Yo seguía feliz recolectando estampas en el mercado negro de los tianguis y locales especializados en tarjetas de colección.



Poco después sucedió algo que verdaderamente me intrigó: mi abuela le regaló a mi hermana un cobertor que guardaba desde hace años en su casa y que tenía imágenes de niñas idénticas a los ‘Garbage’ pero sin sangre, ni mocos, ni sufrimiento. Aquella colcha mostraba a estas niñas felices y con sus vestiditos alegres. Además, el nombre que ostentaba a estos personajes era muy parecido: Cabbage Patch Kids. Esa navidad, las mismas muñequitas regordetas comenzaron a invadir las jugueterías. Fisiológicamente los Cabbage y los Garbage eran idénticos. Regordetes, con cara en forma de hamburguesitas y hoyuelos en los brazos y cachetes. Cuando los Reyes Magos le trajeron una de estas muñequitas de trapo a mi hermana yo estaba más emocionado que ella. No importaba que su muñeca oliera a bebé, trajera una firma en la pompa y viniera equipada con ropa cursi y bonita. Para mi tener un juguete tan parecido a un ‘Garbage’ en casa, era lo máximo. Lo malo es que no comprendía por qué ambos conceptos eran tan parecidos, y a la vez diferentes entre sí. Los Garbage venían de la basura, los Cabbage nacían de repollos; unos hacían puras marranadas y bajezas, los otros eran amor y venían con un certificado de adopción. Con rabia me di cuenta que viví una época equivocada. La idea de que ambos productos fueran obra del mismo creador me inquietaba. Me encontraba atrapado en pleno auge de las Cabbage, y en cambio de los Garbage casi nadie se acordaba.




El colmo de mi compulsión se dio cuando empecé a jugar con crear la trama de unas películas de terror sobre los Garbage. Inventé la trama y las acciones que ocurrirían en cada una de las cinco partes. En mi historia-chaqueta-mental, estos malignos seres surgían gracias a un pacto maldito que los traía a la vida. Así, a lo largo de cada una de las secuelas estas criaturas endemoniadas sembrarían el terror por donde se aparecían. Muchos de los personajes de las tarjetitas iban y venían en cada una de mis películas. A veces jugaba a realizar escenas en casa, para eso tomaba a escondidas las muñecas de mi hermana y jugaba a que me atacaban y yo las agarraba a golpes para defender mi vida.

Poco a poco se me fue acabando la Garbagemanía. La llegada de los Caballeros del Zodiaco, mi creciente afición por el futbol y los problemas propios de la adolescencia fueron haciendo que la euforia pasara. Al llegar a la universidad quise comprarme un celular y parte del dinero lo obtuve de venderle mis estampas a mi hermana, quien a pesar de ser fan de las ‘Cabagge’ también se volvió fan de las Garbage.

Recientemente, en la navidad pasada, a mi novia y a mí se nos ocurrió comprarnos unos muñequitos Cabagge. Por alguna extraña razón estos muñequitos tienen sus temporadas y desde hace dos años no los comercializan en México. Se dice que es por estrategia de comercialización, pero nosotros concluimos en que debido al frío se estropeó la cosecha de repollos de esta temporada. A causa de esto, volví a recordar a los Garbage. Con las facilidades que brinda la tecnología pude investigar y despejarme varias dudas. Por principio de cuentas, las estampas Garbage Pail Kids salieron a la venta en 1985. Producidas por la empresa Topps, fueron concebidas como una parodia de las muñecas ‘Cabbage Pail Kids’. Las estampas fueron un éxito inmediato en diferentes partes del mundo. En países hispanoamericanos se les conocieron como ‘La Pandilla Basura’. Incluso en países como Perú había hasta álbum coleccionable. Se decía que eran satánicas y que tenían LCD y sustancias alucinógenas. En México jamás se editaron pues fueron prohibidas por el Gobierno Federal y la Aduana Mexicana, por lo que las unidades existentes pueden considerarse como ilegales. Y si no me creen, den clic aquí.

Fueron cerca de 15 series las que vieron luz pública. También hubo una película horrible (las mías estaban mejores) y una serie animada. El imperio de desmoronó cuando Coleco, empresa creadora de las muñecas Cabbage, demandó a Topps por plagio de imagen. Al final se llegó al acuerdo de cambiar la apariencia de los Garbagge (cambiando las manos regordetas, la frente, las orejas, etc) a fin de que no fueran relacionados entre sí.

Y esa es la historia. Concluyo con que tengo mercancía prohibida en casa, con que quiero comprarme un Cabbage y además, quiero tatuarme una firma de Xavier Roberts (creador de los Cabagge) en la pompa para que vean que soy original y no pirata. Les dejo más imágenes Garbage y la pregunta ¿realmente eran malas o solamente una muestra de humor de mal gusto?