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lunes, 21 de diciembre de 2015

17 cosas que pensé mientras veía el último programa de Chabelo


El pasado domingo se transmitió la última emisión del programa En Familia con Chabelo, cerrando así un ciclo de 48 años al aire. Obviamente lo vi y hasta me dieron ganas de chillar al final pero me aguanté. Mientras lo checaba, pensé varias cosas...

1. El señor Jorge Alberto Aguilera, encargado de la sección Los cuates de la provincia es eterno. Supongo que toma la misma pócima mágica que Chabelo y por eso no envejece. 


2. Al final, las leyes que prohibieron que los dulces y alimentos chatarra dejaran de anunciarse en horario matutino sí afectaron al programa En Familia. Antes todos estos productos se anunciaban con Chabelo, en cambio, durante los últimos meses los patrocinadores ya eran productos médicos o dirigidos al público adulto. Eso terminó notándose en la dinámica del programa y enrareciendo. 

Supuestamente esta ley era para evitar que los niños siguieran engordando, cosa que no ha pasado, y en cambio, terminaron matando al amigo de todos los niños. Pinche gobierno, siempre descomponiendo todo.

3. Y por eso mismo, como los patrocinadores eran clínicas para personas con dolores de rodillas o sordera, pues casi ya no concursaban niños, sino papás. 

4. En Familia con Chabelo nunca se caracterizó por dar regalos muy costosos o exhorbitantes, al contrario, siempre fueron bastante austeros. La diferencia era que uno de niño veía la vida con ilusión y quisiera estar concursando para llevárselos. 

5. ¿Qué diablos es eso de ‘Agua inmaculada’ que se anuncia con Chabelo? ¿Será su elixir de la eterna juventud?


6. Se nota que hasta el final Chabelo disfrutó haciendo su programa. Siempre lo vi cómodo y feliz, y ayer no fue la excepción. Sin duda ese programa era su pasión. 

7. En la última catafixia no hubo regalos chafas, como era una tradición. Aquello se me hizo buen detalle. 

8. Chabelo es el único ser al que le perdono usar calcetín blanco con zapatos y bermudas. 


9. Pinche Televisa, te odio por haber hecho llorar a Chabelo. Ya está grande, es como pegarle a un abuelito o a un árbol gordo gigante. Culeros.



10. Me encantó que la mayoría de las personas que siempre decían no haber visto el programa y/o que siempre lo criticaban, el domingo estaban subidos al Tren del Mame por el adiós de Chabelo. Yo siempre le fui fiel y sí sentí feo, pero genuinamente, no como la mayoría de ustedes, ¡posers!

11. Siempre me ha chiflado que Chabelo se cambie varias veces de ropa durante el programa. 

12. Aunque está chido que en los últimos años Chabelo usara camisas beisboleras extra grandes, prefería cuando usaba su traje setentero.


13. Muchos le reclaman a Televisa porque el último programa estuvo algo desabrido, pero lo cierto es que quizá fue el mismo Chabelo quien escogió tener un bajo perfil en su despedida, pues así es su personalidad.

14. Chabelo siempre tuvo buen ojo para elegir a sus edecanes. 

15. Siempre quise participar en la “escalera loca”, pero como era un concurso para papás, pues nunca tuve chance. Ya me la pelé. 

16. ¿En unos años irán a sacar “Chabelo animado”?

17. Cuando Chabelo apagó las luces del Foro 2 y salió del foro, simplemente se me rompió el corazón. Ver el rostro con lágrimas de Xavier López nos habla de lo mucho que le costó despedirse de este proyecto.



Y ya, la depresión no me deja escribir más. ¡Te quiero mucho Chabelo y espero tu regreso para la segunda temporada!

lunes, 30 de noviembre de 2015

La canción de Chabelo que me rompió el corazón


Hace unos días, se anunció que el programa En Familia, que conduce Xavier López Chabelo, llegaría a su final tras casi 50 años de transmitirse cada domingo. Quienes me conocen saben que soy un maldito cursi y que éste tipo de cosas me conmueven en demasía. Y es que la mera verdad soy muy fan de Chabelo. 

Aunque muchos se creen revolucionarios-chairos-anti sistema-enemigos de Televisa y dicen cosas como “yo nunca he visto ese programa” o “de niño no estaba idiota y ni televisión veía porque es el opio del pueblo”, la verdad es que TODOS los mexicanos alguna vez han visto el programa de Chabelo. Incluso me atrevería a decir que incluso guardan un recuerdo referente a este legendaria emisión televisiva. 

En mi caso, cuando despertaba temprano los domingos y prendía la tele para ver En Familia no sólo me gustaban los concursos, sino que además me imaginaba participando en ellos y teniendo que elegir entre las distintas opciones que le daban a los participantes. 

Con mucha claridad recuerdo gran parte los concursos, los patrocinadores y los premios. ¡Hasta sufría a la hora de las catafixias! Sin embargo nunca pude ir a la grabación del programa. A pesar de que por años mi sueño fue asistir, ni mis papás ni yo mandamos nunca esa carta (era un tiempo prehistórico, antes de los correos electrónicos) para pedir boletos. 

* * * * 
Crecí, por lo tanto, teniéndole cariño a un niño que cada mañana de domingo veía en televisión y al que nunca tuve problemas para considerarlo “mi cuate”. Tampoco me conflictuaba saber que en realidad Chabelo era una persona madura. Eso sí, escucharlo hablar con su verdadera voz (la de Xavier López) nunca me gustó. Es raro, como si alguien llegara y le diera de patadas a mi niño interior. 

Todo este apego que sentía hacia Chabelo se materializó cuando asistí a una edición de Espacio -uno de los eventos para universitarios que Televisa organizaba- y entré a una conferencia magistral que estuvo engalanada por el propio Chabelo. Cuando fue presentado e irrumpió en el escenario el público se le entregó con varios minutos de aplausos. Recuerdo haber sentido un nudo en la garganta mientras me decía a mí mismo: ‘Ahí está Chabelo, ¡estás frente a una leyenda!’

Lo anterior ocurrió en el 2001 y cuando lo cuento generalmente recibo burlas o rostros de incredulidad. Francamente me vale. No planeo ir por la vida ocultando mi admiración hacia una persona sólo porque los demás no comparten mi opinión. 

* * * * 

No pude evitar ponerme nostálgico cuando el propio Chabelo confirmó lo que ya se rumoraba desde días antes: En Familia llegaría a su fin.



Pus sí, sentí bien gacho, sobre todo porque siento que parte de mi niñez se va con Chabelo. Por otro lado, seguramente los boletos para los últimos programas estarán súper cotizados y ya no podré asistir nunca al programa. Todo este asunto de su adiós me hizo recordar que una de sus canciones me gusta mucho e incluso está entre mis favoritas de todos los tiempos. 

Se llama “Vale la pena vivir” y cada que la escucho me rompe el corazón. Aunque aquí debo hacer una aclaración, pues por esta ocasión el término “me rompe el corazón” lo uso para decir que la canción me quiebra emocionalmente pero de manera positiva, y no sólo eso, pues también me pone de buen humor y me llena de esperanza el corazón. 

Ok, lo anterior suena bien cursi y hasta yo me doy asco, pero es la verdad. 

La letra de la canción es de Armando Manzanero, pero en la voz infantil de Chabelo transmite un optimismo y vitalidad que nadie más podría darle. Además, el toque de la música mexicana ayuda a redondear favorablemente la pieza.



Admito que este post, ademas de querer mostrarles una canción que siento está poco valorada, es para reivindicarme con Chabelo. Nunca iré a su programa, pero de alguna forma crecí acompañado por él, así que este texto es una forma de agradecerle por tantas horas de sana diversión y por crecer a mi lado. 

Gracias por todo cuate.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Tras la pista de "Diseñador Ambos Sexos"


“La vida misma es un motivo para reír”
Partamos de un hecho claro: Históricamente en México eso de realizar buenos sitcoms no se nos da. Salvo honrosas excepciones, los intentos que se han hecho o han dejado mucho que desear, o bien, ni siquiera pertenecen a este género de comedia.

Supongo que antes de continuar debería explicar qué es una comedia de situación, pues bien, es un formato televisivo cómico, cuyos episodios se desarrollan regularmente en los mismos lugares y con los mismos personajes y en donde se suelen incluir risas grabadas o en vivo. Si bien cada capítulo tiene una trama independiente, poco a poco van desarrollando una historia continúa más compleja.

Como ejemplos de esto tenemos a nivel internacional Friends, Seinfield o actualmente The Big Bang Theory. Sin embargo, en nuestro país el género no ha sido tan desarrollado, pues el humorismo nacional tiende más a los sketches y a las parodias.

Desde siempre he sido un gran admirador y seguidor de la comicidad, y se podría decir que actualmente vivo de escribir cosas medianamente graciosas. De hecho, muchos de mis ídolos o son comediantes, o personas que se dedican a hacer reír a los demás.

Por eso, atesoro con especial cariño aquellos sitcoms nacionales que he tenido la oportunidad de ver y qué me han gustado, como por ejemplo La Familia P. Luche, Fonda Susilla, Amor Mío o Vecinos, por mencionar algunos. Y es aquí dónde hablaré de Diseñador Ambos Sexos, que desde mi punto de vista ha sido el mejor programa de comedia de situación mexicano de los últimos años. 



Fue estrenado a principios del 2001 por Televisa y se transmitía los miércoles a las 10 de la noche. Recuerdo que al terminar el primer capítulo, en el Noticiero de Joaquín López Dóriga se mencionó que aquella primera emisión había roto récords de audiencia para un programa de ese género. 

Y no era para menos, desde el primer capítulo este programa se notaba diferente a todo lo que entonces se hacía (y se hace) en cuanto a comedia en México. Y de hecho, ahora que lo pienso, en México actualmente la televisión de comedia está muerta y carece de programas humorísticos. 

Pero volviendo a Diseñador Ambos Sexos, este programa trataba sobre Juan Felipe (Héctor Suárez Gomís), un diseñador de modas que no encuentra trabajo pues en la industria prefieren a los diseñadores homosexuales. Por eso, decide hacerse pasar por gay (incluso se cambia el nombre a Jean Phillipe) para conseguir trabajo en Cossette’s Little Secrets, una importante empresa de ropa interior en la que entra a trabajar como diseñador ambos sexos. 

Para su sorpresa, en esa misma compañía también trabaja Carolina Carrera (Luz María Zetina), antigua novia de Juan Felipe en la universidad, con quien de inmediato rivaliza profesionalmente, aunque siempre haya tensión sexual entre ambos. Además hay otros personajes muy divertidos, como Bobby, un actor que espera ser descubierto y mientras eso pasa vive de mantenido en el departamento de Juan Felipe; Fabiola, amiga millonaria de Caro; Valente, un compañero gay de Cossette’s Little Secrets; Don Félix, dueño de Cossette’s; y Lola, una simpática española que también trabaja en la industria.

Aquí una parte del primer capítulo:


Sobra decir que como buena comedia de situación, Diseñador Ambos Sexos estaba llena de enredos, pero también de una trama que se iba desarrollando conforme avanzaban los capítulos, y que giraba alrededor de la historia de amor entre Juan Felipe y Caro.

Por aquel entonces el programa me traía estúpido. No me perdía ningún capítulo e intentaba ir desmembrando cada uno de ellos, analizando el timing de los chistes, el desarrollo de los personajes y la forma en la que se iban planteando las historias. Siempre he tenido la loca idea de qué mi vida es un sitcom, por lo que la idea de escribir uno es algo que sigue dándome vueltas en la cabeza. 

Así pasó la primera temporada, compuesta por 24 capítulos. Alejándose de lo que ocurre con los sitcoms gringos, la segunda temporada empezó un mes después del final de la primera. Esta segunda fase duró 22 capítulos. Es decir, prácticamente la serie se transmitió ininterrumpidamente durante todo el 2001. 

Y después silencio. 

Esperé que aquel último capítulo emitido el 28 de noviembre de aquel año fuera solamente un final de temporada y que la serie volviera muy pronto, pero el tiempo pasó y la serie dejó de transmitirse sin que los televidentes tuvieran ninguna explicación. La serie fue exitosa, de eso no me cabe la menor duda, aunque quizá los costos de producción eran muy altos para mantenerla al aire. El punto es que aún hoy me pregunto porque no se continuó con un producto que sin duda tenía calidad, tanto en manufactura, como en guiones y por supuesto, en actuaciones, donde además de los actores protagónicos, César Bono y Mara Escalante brillaban con luz propia. 

Un par de años después, gracias a este blog y a que él también tenía uno (tan genial que terminó siendo un libro y un show de comedia), tuve la oportunidad de conocer a Héctor Suárez Gomís. Aún así nunca pude preguntarle el por qué del final de uno de mis programas favoritos. 


Por ahí del 2011 me enteré que estaban repitiendo el programa en el canal de cable Distrito Comedia y nuevamente volví a verlo.

Y ahora, en este 2015, una vez más y de modo cíclico le estoy dando una nueva repasada. ¿Y saben? El programa me sigue gustando igual o aún más. En mi opinión ha resistido muy bien al tiempo pues sigue funcionando y siendo muy actual a pesar de los casi 15 años que han pasado desde que estuvo al aire. Todo esto me confirman que en efecto, Diseñador Ambos Sexos fue y es un gran programa.

Cuando esta serie estaba en su punto más alto, escuché que en una entrevista Luz María Zetina dijo “La vida misma es un motivo para reír” para referirse a su trabajo en Diseñador Ambos Sexos, desde entonces adopté esa frase como parte de mi estilo de vida, y si hoy sigo viendo a la comedia como un elemento elemento clave para poder enfrentar cualquier adversidad y sobrellevar la existencia, en parte fue por este gran programa.

Actualmente Diseñador Ambos Sexos se transmite en el canal Distrito Comedia, aunque también pueden encontrar todos los capítulos en YouTube, si pueden no dejen de echarle un ojo.

Los dejo con uno de mis capítulos favoritos:


sábado, 29 de noviembre de 2014

Hasta siempre, querido Chespirito


Durante las últimas horas he recibo varios pésames en persona, por medio de mensajes y en redes sociales. No se murió ningún familiar o amigo cercano, pero sí alguien que me ha acompañado a lo largo de mi vida y al cual le debo varias horas de risas y alegrías en mi vida. 

Son las primeras horas del sábado 29 de noviembre de 2014 y el ambiente que respiro me parece raro, pesado. Horas atrás falleció Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, escritor, actor, comediante, guionista, productor y sobre todo buen hombre, que gracias al humorismo de sus programas y películas conquistó a todo al público en Latinoamérica y otras partes del mundo con personajes como El Doctor Chapatin, El Chapulín Colorado, El Chavo del 8, entre muchos otros. 

* * * * *

Aunque parezca contradictorio, por muchos años mi día favorito de la semana era el lunes. Y es que desde muy niño, los lunes por la noche me sentaba religiosamente a ver la televisión, con la certeza de que aquel grupo de personajes que veía en la pantalla siempre conseguirían hacerme estallar en carcajadas. Aunque también había veces que me conmovían y me hacían reflexionar sobre los problemas de la vida cotidiana. 

Detrás de ese festín de creatividad, ingenio y comicidad, está la pasión y el amor de un hombre noble que dedicó su vida a la tarea más bella: Dibujar una sonrisa en el rostro de millones de personas. 

* * * * *

"Hay en el mundo un sonido
que por sí solo podría
confirmar la melodía
más grata para el oído.
Es de todos conocido
y, desde luego evidente,
que no tiene equivalente
en la faz del mundo entero.
Por supuesto me refiero
a la risa de la gente".


- La Risa
, Roberto Gómez Bolaños. 


* * * * *

El viernes 6 de octubre del 2006 fue uno de esos días que nunca olvidaré, pues conocí a uno de mis más grandes ídolos: Roberto Gómez Bolaños ‘Chespirito’.

El encuentro sucedió en Plaza Loreto a las seis de la tarde durante la firma de autógrafos de Sin Querer Queriendo, su libro de memorias.

Imaginé que sería especial encontrarme con él, después de admirarlo toda mi vida, aunque no esperaba que el golpe emocional fuera tan fuerte. Desde que Chespirito entró en el improvisado recinto una vibra de ansiedad y emoción invadió el ambiente. Sí, ahí estaba el hombre de cuya imaginación nacieron los personajes más memorables de la comedia latinoamericana; ahí estaba el hombre que con su sola presencia llenaba estadios enteros donde quiera que iba; ahí estaba El Chavo, El Chapulín Colorado, El Chompiras y aun más. 

Sólo he sentido ese tipo de presencia inexplicable -mezcla de paz, seguridad, admiración, energía y cariño- al estar frente a dos personas: Juan Pablo II y Chespirito. No sé cuantas personas estuvieron reunidas ese día, pero de seguro todas sentían la misma descarga eléctrica. Chespirito apareció, y las personas del lugar no supimos qué hacer o cómo agradecerle tanta sencillez. Sólo se nos ocurrió brindarle un afectuoso aplauso de pie.

Niños disfrazados y emocionados, así como jóvenes, adultos y medios de comunicación escuchamos las breves pero significativas palabras con las que presentó su libro. Todos esperando paciente y ordenadamente el momento de estar frente a la leyenda. 

En cuanto llegué frente a él me invadió el pánico. No sé exactamente qué le dije, aunque estoy seguro de haberme desecho en elogios frente a él y su esposa Florinda Meza. Firmó mi libro, estreché su mano, intercambiamos unas palabras, y ocho años después sigo sin creérmela. Más sorprendente fue que él (él, cuando debería haber sido al revés) se ruborizada. El héroe de mi infancia, aquel que cada semana me hacía morir de la risa y a veces de tristeza cuando a sus personajes se les complicaba algo, se materializó en el mismo tiempo y espacio que yo. 

Esa tarde comprobé lo que ya sabía: Sólo habrá uno como él. Qué bueno que fui a verlo, qué bueno que exista gente así. Aquel día me tomé una foto con él, la cual quizá no era necesaria pues el recuerdo de ese instante no ha dejado de brillar nunca en mi mente.


* * * * * 
Para muchos hoy solamente se murió un actor más de televisión. Para mí, ese hombre fue, es y será uno de mis más grandes modelos a seguir. Para mis amigos y compañeros sus héroes de infancia eran súper héroes, cantantes o deportistas. Para mí era un comediante tan humano como cualquier otra persona, cuya cualidad era demostrarme que la mejor forma de ver y enfrentar la vida es con el buen humor. Aún con el paso de los años su trabajo es capaz de levantarme ante cualquier tristeza o preocupación. 

No estoy triste ni de luto, como muchos pueden pensar. El trabajo de Chespirito vivirá por siempre y eso lo vuelve inmune al olvido. Venimos al mundo a ser felices y Chespirito me ayudó a serlo infinidad de veces. 

Hasta siempre al escritor, al actor, al deportista, al productor, al cantante. 

Hasta siempre Chavito.

martes, 29 de mayo de 2012

El arte de escribir comedia



Quienes me conocen de hace muchos años, sabrán que unos de mis mayores sueños era el ser escritor de programas de comedia. Incluso llegué a escribir sketches y muchos bosquejos de un sitcom llamado "La Esperanza muere al último" que recoge mis vivencias en la preparatoria, cuando pasé de una escuela de varones a una mixta sin idea alguna de cómo tratar a una mujer.

Por aquellos tiempos (2002) era tanta mi fascinación por el tema, que incluso tuve la oportunidad de entrevistar a tres de los escritores de comedia de Eugenio Derbez, que en aquel tiempo conformaban C.R.E.O (el equipo de creativos de este comediante mexicano).

Siempre he admirado el trabajo de Derbez y el de todo escritor de comedia. Por eso, al releer estas entrevistas recordé lo mucho que me gusta éste mundo. Y el sueño sigue ahí, quizá alguna vez lo retome. Por lo pronto, les comparto esta entrevista:

1- ¿De dónde surgió la inquietud de escribir comedia?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): A partir del concurso de Máximas que lanzó Eugenio Derbez y Douglas, en el cual gané un premio. Me entrevisté con Gus Rodríguez y me comentó del proyecto CREO. Escribí mis sketches, y me aceptaron, pero la verdad es que nunca pensé que pudiera ser escritor de comedia.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Pus, no es por ser copión, pero mi respuesta es igual a la de Perrus.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Estudié en el centro de capacitación de escritores, y por casualidad llegué a la producción de Eugenio. Ya me había interesado por escribir comedia. Incluso tengo algunas otras cosas escritas, que tienen un tinte humorístico, pero no son propiamente comedia, y poco a poco fue que llegué aquí


2- ¿Cuáles son los problemas que ha enfrentado por dedicarse a la comedia en México?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Que quita mucho tiempo y no puedo estar con mi familia todo el tiempo que quisiera.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Estudio arquitectura y absorbe mucho tiempo escribir un sketch, así que descuido un poco la escuela.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Ser escritor es muy mal pagado, ya que no se toma en cuenta el valor real que tiene, tanto en esfuerzo y creatividad, para sacar un sketch, y cuando lo que se escribe no es del gusto del productor, no dudan en hacerlo pedazos, o correr gente.


3- ¿Cuál es su opinión de la comedia mexicana actualmente?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR):  Se van por lo guarro, con poca creatividad y se abusa del atractivo visual.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Que son puras guarradas, y con poco ingenio.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): La comedia por televisión se hace en base a los ratings y a lo que los estudios de mercado dan como resultado. Si la comedia en México es mala, en gran medida es porque así lo pide el público. Sobre esto, hay que tomar en cuenta que el 70 % de los mexicanos, son de clase media baja y baja.


4- ¿Qué tipo de comedia le gusta más escribir?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Fársico.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Doble sentido, fino. Albur bien escrito, no vulgar. (escondido)

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Humor negro.


5- Existe represalia hacia el contenido de la comedia en México?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Sí.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Sí.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): No propiamente represalia, sino ciertos lineamientos que son los que indican el perfil a quien se dirige la televisión. Si se habla de la libertad de escribir lo que a mi me gusta, la televisión, no es el medio para hacerlo, ni el público mexicano, ya que el teatro permite toda la libertad de expresión, pero la taquilla indica que al público no le gusta lo que lo hace pensar o lo que está muy complejo. Quiere divertirse y pasar el rato bien.


6- ¿Quién considera que es el icono de la comedia mexicana?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Chespirito.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR):  Cantinflas.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Cantinflas.


7- ¿Por qué cree que la comedia influye en la cultura mexicana?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): La mayoría de los mexicanos ven a los comediantes como ídolos, copian su manera de vestir, lenguaje... etc, quieren ser como ellos.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Porque la gente se ve reflejada en los personajes de los sketches.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Lo que funciona, tanto en la comedia como en la dramaturgia en general, es que el público se sienta identificado con los sucesos y los personajes, siempre y cuando tengan un punto entrañable, que hagan que se congracien consigo mismos (público) ejemplo: el chavo del 8, a quien se le perdonan todas sus travesuras, porque es pobre, no tiene nada, ni padres ni casa ni comida.... Causa ternura, sin caer en la lástima, por ser una combinación adecuada de travesuras y torpeza de alguien indefenso.  En el caso de cantinflas, es la voz del pueblo oprimido, que surge y se “venga” del poder y de su desventura de ser pobre, con su ingenio, frescura y malicia para hacer justicia. Eso le gusta al pueblo, ya que se siente identificado con la opresión, y por otra parte, no se identifica en lo malo, sino en lo estoico del personaje, y de su ingenio para enfrentar las injusticias que él mismo vive... Un poco como súper héroe, que enfrenta sus mismos problemas, pero los soluciona con cinismo e ingenio.


8- ¿Cuál es su mayor satisfacción en su trabajo?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Que lo vean millones de personas, por t.v.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Que lo vean millones de personas, por t.v.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Resolver problemas que se conjuntan en cuanto a exigencias de producción, con técnicas de dramaturgia... Esto es, saber cómo contar una historia que guste al público, cubriendo las altas exigencias de producción, las cuales contemplan la aspiración de un elevado rating, por medio de mostrar lo que el publico quiere ver, que muchas de las veces no es tan fácil adivinar.


9- ¿Cuál es su método para hacer reír al público?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Exagerar los vicios de los mexicanos.

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): El doble sentido.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): No es propiamente un método, sino una técnica... Contar una historia, del tipo que sea, requiere una técnica, contar una historia cómica, es conjuntar la teoría con el cinismo, sólo que una de las premisas de la técnica, es que no cualquier chiste le queda a cualquier personaje, hay que conocer muy bien a los personajes, para saber en qué situación ponerlos, para que resulte chistoso, eso se logra mediante el choque conceptual, mediante la respuesta estúpidamente inesperada, Mediante la sorpresa, mediante la técnica de tensión y distensión, la irreverencia... etc. No es tan sólo ser ocurrente y chistosito.


10- ¿Qué consejo le daría a las personas que quieren dedicarse a la comedia?

RESPUESTA JESÚS PERRUSQUIA (ESCRITOR): Pensar las 24 horas del día en la comedia... Que no se desanimen, y que coman frutas y verduras

RESPUESTA DE ENRÍQUE GONZÁLEZ (ESCRITOR): Tratar de ser lo más original posible y un poco de suerte para encontrar el lugar adecuado con las personas adecuadas, que reconozcan tu trabajo.

IGNACIO VALDÉS (COORDINADOR DEL CREO): Hay muchos lugares para aprender la teoría, las técnicas de dramaturgia, algunas claves para poder cortar camino, hasta el momento, no conozco ninguna otra estructura dramática que la aristotélica, y es la que funciona hasta en los chistes, que es:

PLANTEAMIENTO – DESARROLLO – CLIMAX – DESENLACE...

(QUE PUEDE CAMBIAR DE ORDEN, PERO NO PUEDE FALTAR NADA, PORQUE SE VUELVE ABURRIDA O POCO CLARA LA HISTORIA, EN EL GÉNERO QUE SEA.)

Esto ayuda, pero en realidad, es muy difícil que alguien enseñe a escribir a alguien... Sólo leer, ver comedia, analizar a las personas, exagerar sus vicios y saber contar una historia y/o situación, lo más claramente posible... Escribir... Escribir... Escribir... Y ser auto exigentes con el trabajo... Los críticos más duros... Como dice Eugenio Derbez: La risa se arrebata. Entrégale a alguien lo que escribiste, y velo a la cara mientras lo lee... Si se ríe, es bueno, si no se ríe, pero al último te dice que está padre, no le creas... La risa es la única clave.

lunes, 30 de abril de 2012

New Girl



Todo empezó con una recomendación del Diego Donas, quien una tarde de sábado mientras recorríamos parte de Viaducto nos habló de una nueva serie que habían comenzado a emitir en el canal Fox. Al otro día, todos los que íbamos en el auto sintonizamos el programa. A todos nos gustó. Desde entonces, New Girl es de mis series favoritas.

Esta serie nos cuenta una historia sencilla pero llena de diversión y frescura. Sin risas grabadas, y con estructuras un tanto alejadas de las tradicionales, New Girl se aleja de inmediato del resto de los sitcoms actuales.

La trama gira en torno a Jess, una joven que tras descubrir una infidelidad de su novio debe buscar un nuevo apartamento en dónde vivir. Es así como conoce a Nick, Schmidt y Winston, quienes buscan compañero de cuarto. Cuando Jess les platica que tiene varias amigas modelos los tres hombres la aceptan inmediatamente. Unos días después se dan cuenta que convivir con una chica así no será tan fácil como pensaron en un principio, sobre todo cuando descubren que Jess canta todo el tiempo, se deprime y llora por su ex novio, es un tanto hiperactiva y tiene una forma de ser bastante peculiar.

New Girl aborda dos de mis géneros favoritos en cuanto a series de televisión: comedia y romance. Y a esta serie le sobran las risas y momentos hilarantes, además de tener una dosis bastante generosa de romanticismo. Para alguien que era un niño gordo fanático de las risas y enamorado del amor, este es un combo ganador.

A las mujeres les va a encantar, y los hombres se sentirán identificados con esa imposibilidad que muchas veces tenemos de entender a las mujeres. Quienes alguna vez nos hemos metido en lio por no comprender a una mujer, o simplemente, quienes hemos tenido una relación de amistad y complicidad con amigos disfrutarán mucho esta serie.

Otro detalle  que me hizo ponerle atención a New Girl, es que el papel de Jess lo interpreta nada más ni nada menos que Zooey Deschanel, quien a su vez interpretó a Summer en la maravillosa película “(500) Days of Summer” (una de mis películas favoritas del universo). Y por cierto, fea no es (la película… y Zooey tampoco).

En conclusión, si quieren pasar un rato vacilador les recomiendo mucho esta serie. New Girl se transmite por Fox todos los martes a las 22:00hrs y los domingos en diferentes horarios. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

31 Minutos presenta: Mburu


Hasta hace no más de un año, apenas y sabía de la existencia del programa 31 Minutos. Si bien estaba enterado que era una serie chilena acerca de un noticiario presentado por simpáticas marionetas, nunca me sentí del todo atraído hacia ella. De vez en cuando escuchaba a niños y personas de mi edad hablando sobre lo maravilloso de esta emisión, imitando algún personaje o cantando alegres canciones. Ocasionalmente llegué a toparme con su transmisión en canal 11, pero nunca permanecí viéndolo más de cinco minutos. Después conocí a Tania, se hizo mi novia y me llevó a ver “31 Minutos, La Película”. Desde entonces me volví fan.

Hace más o menos un año, cada que puedo veo el programa. Aun no soy del todo experto y no reconozco ni a la mitad de los personajes, pero ya me identifico con el concepto y ritmo de la emisión. Una producción inteligente, dirigida a un público infantil, pero que resulta igual o más interesante para los adultos. Por eso, cuando nos enteramos que el elenco de 31 Minutos venía a México a presentarse con la obra de teatro ‘Resucitando una estrella’ no lo pensamos dos veces y adquirimos los boletos cuanto antes.

La puesta en escena superó nuestras expectativas. Siguiendo la esencia de la serie televisiva, la magia de ver a los personajes de 31 Minutos en directo fue sensacional e imperdible para cualquier fanático del programa. Antes de salir, en la tienda del teatro vendían un libro titulado ‘Mburu’, una especie de cómic-novela gráfica que forma parte de los libros que han sido publicados acerca del show televisivo. Obvio lo compramos de inmediato. Obvio, lo leí en menos de una hora. Obvio me encantó.

‘Mburu’ es un libro divertido y bien hecho. Además de estar ilustrado con un estilo que lo hace atractivo y original, la historia es una maravilla. Irreverente, aleccionadora, manejando de manera exacta el humorismo. Una joya para verse una y otra vez que tiene como protagonista a Juan Carlos Bodoque (mi personaje favorito, ídolo de toda la vida), quien en la búsqueda de un reportaje que lo haga recuperar su estropeada credibilidad como periodista de televisión, se topa con Mburu), el último conejo verde de la historia. Bodoque, sediento de fama, reconocimiento y dinero para pagar sus deudas contraídas por su adicción al juego, decide llevar a Mburu a la civilización, lo cual acaba por cambiar el destino de todo el elenco de todo el equipo de 31 Minutos.

Y ya, no quiero contarles más. La trama da varios giros inesperados en su historia y cada una de sus más de 50 hojas consigue sorprender al lector. Si eres fan de 31 Minutos no dejen de buscarlo. Es como ver un capítulo de larga duración, pero con las ventajas narrativas que ofrece una novela gráfica.

¡Yo nunca vi televisión…!


sábado, 26 de noviembre de 2011

Sailor Moon y yo (parte 2 de 2)


“Cuando me levanto en la mañana, veo como el viento mueve las cortinas, blancas como la nieve. El reloj cucú suena para decirme que ya son las 7. Y entonces mamá grita -¡ya levántate o llegarás tarde a la escuela! Le contesto a medio dormir -¡por favor déjame dormir tres minutos más! Todos los días llego tarde a la escuela y la maestra me hace estar parada en el pasillo. También saco malas calificaciones en los exámenes. Después de clases, comemos hot cakes, y quedamos fascinadas con los vestidos de fiesta que están en los aparadores de las grandes tiendas. Me encantaría volver a tener una vida así… me encantaría…”

Aunque dejé de ver Sailor Moon por años, el monologo anterior nunca se me borró de la cabeza. Es de Serena, quien después de haber enfrentado una cruel batalla en la que las otras cuatro Sailor Scouts murieron, habla sobre su deseo de tener una vida normal. Éste fue el final de la primera temporada, y quizá era la escena que más recordaba de toda la serie. A pesar de eso, nunca volví a mostrar demasiado interés en ese anime… hasta hace poco, cuando me reencontré con Serena y compañía.

Cuando mi novia aun no era mi novia, en cierta ocasión me platicó que una de sus caricaturas favoritas era Sailor Moon. Un par de años después me marcó una noche para contarme que una tía le había conseguido la serie completa. Confieso que me emocioné. Al revisar los DVD’s no faltaba ni uno. Estaba la primera parte, Sailor Moon R, Sailor Moon S, Sailor Moon Súper S y Sailor Moon Stars. Las cinco temporadas listas para verse. Con la llegada del fin de semana comenzamos lo que llamamos ‘Maratón de Sailor Moon’. Ese primer viernes vimos cinco capítulos, al otro día seis y el domingo dos.

En cuestión de tres semanas terminamos de ver la primera parte. Con Sailor Moon R tardamos un poco más pero también la acabamos. Actualmente vemos Sailor Moon S y hay veces en las que quisiéramos devorar más capítulos y llegar hasta el final.

Cambió mucho mi perspectiva de esta serie animada que vi por primera vez hace casi 15 años. En esa época añoraba la llegada del amor, ahora lo tengo de forma tangible y real. Estudiaba y me agobiaba por tonterías; hoy trabajo y me enfrento a la vida y sus verdaderos problemas. Sin embargo, sigo siendo sensible al romanticismo. En el fondo, ese niño tímido, torpe y enamoradísimo no me ha dejado del todo. En cuanto a la estructura de la caricatura, la recordaba algo simple, boba y repetitiva. No podía estar más equivocado. Con esta nueva revisión la encuentro fascinante. Con un manejo envidiable del sentido del humor y la caricaturización, personajes bien estructurados, y una historia que comienza simple y conforme pasan los capítulos y las temporadas se va volviendo más compleja e incluso obscura.

A la par de nuestros maratones de Sailor Moon, revisé en Wikipedia la trama completa y quedé asombrado. No recordaba que fuera tan extensa. Mucho menos que los personajes fueran evolucionando y madurando tanto, para muestra la misma Serena, que con el paso de las pruebas del destino se va forjando como la gran líder de las Sailor Scouts. Con saltos al futuro, peleas inolvidables y escenas llenas de tensión y heroísmo he vuelto a caer preso de una fiebre que estaba dormida dentro de mí.

Ahora disfruto más la serie, no sólo por la mágica compañía de mi novia sino porque tengo elementos para entenderla mejor. Ahora he revalorizado a los personajes y sus circunstancias. Ya no considero a Rei tan enojona, al contrario, se me hace la que más carácter y convicción tiene; a Lita la consideraba como la más guapa, después comprendí que su exceso de fuerza en realidad la hacían la menos femenina, por más que ella también anhelara lo que cualquier chica de su edad; la misma Amy, que me parecía mojigata, ahora me parece la más equilibrada y dueña de una calma siempre necesaria cuando se sortean pruebas difíciles. Y así podría enumerar cómo va cambiado mi opinión de cada uno de los personajes inmiscuidos.

En su momento no lo percibí, pero la serie habla también de temas algo vedados para la época como la homosexualidad, los celos de una madre a una hija por la preferencia del padre, la crueldad de la muerte o la crudeza de la traición. Sin embargo la serie transmite grandes valores. El apostar por la lealtad de la amistad, y anteponer la vida misma por el amor está presente constantemente a lo largo de los poco más de 200 episodios .

Me emociono con la aparición de cada personaje y de cada una de las Sailor Scouts que van surgiendo. Plutón (la Saiolor más solitaria), Urano y Neptuno con su peculiar relación, y Saturno; esta última siempre me inquietó y llamó la atención por el misterio, la fragilidad y la lucha que el bien y mal sostenían en su interior. Ni que decir de Darien, Rini y su inocencia o Chibi Chibi. En fin, que podría seguir hablando de esta serie que sigue rompiéndome el corazón. Ahora ya no importa que la gente se entere que vea la serie, ya no temo las burla que recibí en la secundaria y mucho menos el qué dirán. En el post pasado dije que ‘era’ fanático de Sailor Moon, hoy puedo decir que lo soy. Por lo pronto seguiré disfrutando con mi novia de nuestros maratones de Sailor Moon.

Por cierto, tanto hace 15 años como ahora, la canción de cierre sigue haciendo que la piel se me ponga chinita. Con ella me resulta imposible no acordarme de la dueña de la serie. Soy un romántico sin remedio, que le vamos a hacer.


martes, 22 de noviembre de 2011

Sailor Moon y yo (parte 1 de 2)


Hace más o menos un año, en éste blog les conté como mi educación sentimental proviene de las caricaturas. Desde que era niño, veía los dibujos animados fijándome más en las historias de amor y desamor de la trama, que en las batallas o peleas que en teoría, deberían ser las que me emocionaran. Sin embargo, en ese post omití (no sé si por error, pena o simplemente quería guardarme el secreto muy para mí) el nombre de una de las series que más laceraron mi corazón ya no de niño, sino de adolescente ‘enamorado del amor’. Señores, confieso que fui fanático de Sailor Moon.

La primera vez que vi esta caricatura iba en segundo de secundaria. A diferencia de mis compañeros que escuchaban música de rock, jugaban deportes bruscos y hacían chistes vulgares de las mujeres, yo vivía en un mundo muy ajeno al de ellos. Mi cotidianeidad no era anhelar ser el mejor en algún deporte (aunque ya desde esa época me gustaba mucho el futbol), ser el que mejor peleará a golpes o tener el record de manosear muchachas, no, lo que yo añoraba con toda el alma era enamorarme. Verme reflejado en los ojos de alguien más y escuchar de sus labios que para esa persona yo era importante. Escuchaba a Fey, pero sólo sus canciones tristes o cargadas de miel. Jugaba a ser un héroe pero centraba mis historias en obtener el corazón de le heroína y no en derrotar a los malos, los cuales la mayoría de las veces actuaban sólo como escenografía para hacer lucir más el romanticismo.

No estaba enamorado de nadie en especial, es más, ni siquiera convivía con mujeres debido a que mi escuela era sólo para varones. Por cierto, detestaba estar en el colegio, pues ahí sólo encontraba lo contrario a lo que buscaba: labergones que casi no hablaban de ‘ellas’ y cuando lo hacían, era para referirse a ellas como objetos de los cuales sólo se podría obtener satisfacciones sexuales. Por eso prefería no participar mucho en sus conversaciones, y probablemente a eso se debió que en esa época no tuviera muchos amigos. Para colmo, si bien antes (e incluso después) fui un estudiante de buenas calificaciones, algo pasó que comencé a bajar notablemente mis calificaciones. La verdad, es que estaba demasiado ocupado en pensar en el amor, que lo demás me parecía poco importante. En esas tardes en las que añoraba estar en mi cuarto, único lugar en el que podía darle rienda suelta a mi mente, descubrí por accidente el primer capítulo de una caricatura poco conocida en México. El que sintonizara justo ese canal, en el momento en el que esta iniciaba fue una casualidad afortunada.

Así vi por primera vez un episodio de Sailor Moon. De inmediato me identifiqué con Serena, una estudiante de secundaria algo distraída, cuyas calificaciones no eran nada buenas y que deseaba conocer al chico de sus sueños. Una chica en apariencia común y corriente, un tanto inmadura y torpe. Ese primer capítulo termina cuando Serena descubre que en realidad es una Sailor Scout y que su deber es luchar por el amor y la justicia. Gracias a los poderes que Luna (una gata que habla) le revela, Serena aprende a transformarse en una heroína que librará temibles batallas contra horribles criaturas que quieren apoderarse del alma de las personas. Quitando los poderes y el traje de marinera… Serena era mi versión en niña.

Desde entonces mis tardes se cubrían de nostalgia. No sé porque cada capítulo de Sailor Moon me ponía triste. Poco a poco la serie fue agregando personajes. Otras cuatro jóvenes en apariencia normales descubrieron que también tenían poderes y se unieron a Serena para proteger al mundo. Así conocía a las sailors Mercurio, Marte, Júpiter y Venus. Disfrutaba las partes en las que la historia se centraba en la acción, pero era en los momentos románticos en donde realmente quedaba atrapado por la trama. Sailor Moon misteriosamente era salvada por un extraño y elegante sujeto llamado Tuxedo Mask. Poco a poco entre ambos personajes comenzó a surgir un entrañable romance que varias veces me hizo llorar. Serena nunca sospechó que la identidad de aquel paladín justiciero era la de Darien, un chico que la molestaba cada que se encontraban. Sé que pueden leer esto y pensar que era una ridiculez conmoverse por una historia así, pero en verdad me pasaba.

Llegué a sentir tanto apego por esta caricatura que me imaginaba mi propia versión de la historia en la que Sailor Moon era hombre. Hasta comencé a comprar las figuritas de las sailor scouts que sacó la marca de juguetes Bandai. En una ocasión se me ocurrió llevármelas a la escuela en la mochila. En un descuido mis compañeros las descubrieron. Por cerca de un mes recibí todo tipo de burlas. Me dijeron homosexual, afeminado, que esas cosas ‘eran de viejas’, etc. Y yo con ganas de responderles a gritos que aquella serie no era para niñas, sino para personas con alta sensibilidad al amor. Lo cual, ahora que lo leo, también me hubiera ocasionado un sinfín de burlas. Aun así no me importó. Seguí viendo religiosamente cada episodio. Disfrutando cuando la trama se centraba en el amor y la amistad.

Así pasé dos años.

Vi gran parte de la serie a la que llegaron muchos personajes nuevos.

Entré a la prepa que ahora ya era mixta.

Conviví con más mujeres. Si bien el amor seguía proyectándoseme como algo que no comprendía por lo menos mis enamoramientos ya tenían nombres y rostros. Fui perdiendo el interés de a poco en Sailor Moon. Sentía que cada capítulo era lo mismo: destruir al malo que quiere apoderarse del diamante, corazón o alma de una persona pura, siempre usando el mismo truco… y ya.

Un día ya no vi Sailor Moon, y aunque ocasionalmente me acordaba de la serie no volví a mostrar demasiado interés en ella…

hasta hace poco… cuando me reencontré con Serena y compañía…

lunes, 31 de octubre de 2011

Lo que aprendí de Guadalajara 2011



La mañana está nostálgica, y presiento que así será el resto de la tarde. Prendo el televisor y ya no hay competencias en televisión. No más juegos de polo acuático, partidos trepidantes de voleibol de playa o sesiones de atletismo en las que me era imposible levantarme y hacer otra cosa. Aunque las primeras planas de los periódicos me confirman que lo sucedido durante las últimas dos semanas no fue un sueño, a veces siento que todo me lo inventé. Y es que fue casi perfecto.

Estar triste y a la vez orgulloso. Quién piense que es imposible poder tener ambos sentimientos al mismo tiempo es porque no vio los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011. Y no vibró. Y no se dio cuenta que éste evento fue simplemente inolvidable. Desde la fastuosa inauguración del 14 de octubre pasado, hasta la clausura del día de ayer todo fue impecable. Momentos aleccionadores de los que aprendimos varias cosas:

1. Que a pesar de las grillas políticas y las dudas, los Juegos Panamericanos pudieron llevarse a cabo y de una manera que nadie sospecho, superando con creces cualquier expectativa. Gracias a las autoridades federales y estatales, pero sobre al público y a los cientos de voluntarios que con su dedicación se volvieron el alma de Guadalajara 2011.

2. Que no hay imposibles. Que pensar en unos juegos olímpicos en Guadalajara ya no suena descabellado. Dicen los que saben que la organización, las ceremonias de apertura y clausura, y escenarios deportivos de estos Panamericanos no le piden nada a los de cualquier Olimpiada o Mundial celebrado recientemente. Y yo les creo. Al menos la impresión que tuve al ver las transmisiones por televisión es la misma: se estuvo a la altura.

3. Que Guadalajara está más hermosa que nunca. Si ya de por sí era una metrópoli mexicanísima y con el equilibrio justo entre tradición y modernidad, en estos juegos lució radiante. Daban ganas de caminar entre sus calles y recorrer todos esos espacios ricos en cultura, de belleza arrebatadora que fueron adornados por días llenos de sol y cielo azul.

4. Que no todo en la vida es futbol. Descubrir que puedo emocionarme con una gran infinidad de deportes fue una agradable sorpresa. Básquetbol, tae kwon do, clavados, balonmano, tiro con arco, ciclismo, raquetbol, boxeo, natación, o gimnasia rítmica, entre otros, que hicieron que el mosaico deportivo de cada día fuera imperdible. De pronto la gente y los medios dejaban de hablar del futbol, del americano y de la serie mundial de beisbol, para hablar de las competencias panamericanas y de los atletas que frente a los ojos del continente se convertían en leyendas.

5. Que pese a todo, el deporte mexicano sigue vivo. A pesar de que en su mayoría estos logros son por esfuerzos personales, siempre emociona ver que un connacional triunfe y ponga el nombre del país muy en alto. Nada como ver ondeando la bandera y escuchar el himno nacional después de una gesta deportiva.

6. Que de nuevo, las mujeres mexicanas pusieron el ejemplo y atrajeron la mayor cantidad de medallas de la delegación mexicana. Nombres como el de Paola Longoria, Cinthya Valdez o Paola Espinoza infunden ya respeto y admiración de la afición. Uno de los grandes tesoros de México son sus mujeres. Siempre luchonas, siempre valientes.

7. Que la afición completo la fiesta de manera brillante. El apoyo no sólo a los competidores mexicanos, sino al de todas las delegaciones hizo de estos juegos una fiesta. Un ambiente de primera en el que se respiraba cordialidad.

8. Que para ser anfitriones los mexicanos nos pintamos solos. Siempre abrazamos a los visitantes con calidez y alegría. Esta vez la ciudad tapatía y sus habitantes demostraron que con civilidad y sumando voluntades es posible dejar una profunda huella en el corazón de quienes vinieron a los Panamericanos. ¿Cuántos cientos de corazones habrás enamorado Guadalajara?

Dos semanas después, México terminó en cuarto lugar del medallero con 42 preseas de oro, 41 de plata y 50 de bronce, logrando así su mejor participación en la historia de estos juegos. Cayó el telón de Guadalajara 2011. Despedimos al continente con una lágrima en los ojos, pero con una imborrable sonrisa, muestra de la satisfacción que da el deber cumplido. Un orgullo ser mexicano.

Adiós Guadalajara 2011. Bienvenido Toronto 2015.

martes, 25 de octubre de 2011

Soy tu fan (segunda temporada)



Hace más de un año (mayo del 2010) en éste blog les hablé de 'Soy tu fan', una nueva serie que recién se había estrenado en OnceTv México. En aquel entonces era un proyecto que no muchos televidentes conocían, y que a la postre se volvió en todo un suceso, incluso llevó a la cadena MTV transmitió integra la primera temporada. Cada vez éramos más quienes nos enganchábamos semana a semana con la historia de amor de Nico y Charly. En un abrir y cerrar de ojos, los 13 capítulos llegaron a su fin dejando varias tramas abiertas, y a la audiencia con ganas de más. Por fortuna la semana pasada (miércoles 19 de octubre) se estrenó el primer capítulo de su segunda temporada…

… y se desató la locura. Cientos de comentarios alusivos en redes sociales, niveles de audiencia nunca antes visto en Canal 11 y críticas 100% favorables, confirmaron que Soy tu fan regresó más fuerte que nunca.

La historia parte unos meses después del desenlace de la primera temporada. Charly entra a trabajar, mientras se enfrenta a los retos de su nueva vida profesional, comienza a madurar y dejar de ser la joven alocada de la primera parte. Por su parte, Nico afianza su relación de pareja, comienza a considerar formar una familia y se encuentra en un período de su vida un tanto establo. Sin verse desde hace tiempo, el destino vuelve a unirlos de una manera poco convencional cuando una conocida en común los reúne. ¿Cómo les explico que cuando se dio éste encuentro me emocioné como si aquel momento me estuviera pasando a mí? A partir de ahí las cosas se enredan de nuevo, trayendo consigo momentos románticos, tristes y hasta graciosos, pero sobre todo momentos reales y completamente posibles. En eso radica el encanto de esta serie. No nos vende amores perfectos ni cuentos de hadas; no hay personajes malos ni buenos, sólo personas que intentan abrirse paso en la vida a pesar de los tropezones.

Es de lo más fácil identificarse con varios de los protagonistas y con las circunstancias que los rodean. Todos nos hemos enamorado alguna vez de quienes menos pensamos, nos hemos enfrentado a la confusión de un corazón que no sabe hacia dónde ir o hemos sentido la necesidad de hacer volver al pasado. ‘Soy tu fan’ nos recuerda que las grandes historias están en la vida cotidiana, en un grupo de amigas incondicionales, en un enamorado del amor que cuida plantas, en un actor desempleado que intenta ser el apoyo de una futura madre embarazada, o en una pareja de chicas que aprenden a quererse de otro modo.

- Eres como Nico, el personaje de Soy tu fan. Ya he perdido la cuenta del número de veces que me han dicho esta frase en el último año. Al principio de la serie no me hacía mucha gracia que digamos. Después, con la evolución del personaje fui cambiando de opinión. Si como muchas mujeres dicen ‘todas las mujeres quisieran tener un Nico en su vida’ entonces creo que tal comparación es un cumplido. No es el más guapo, ni tiene el mejor trabajo o el mejor cuerpo, vamos, ni siquiera es fiestero. Un hombre bueno que cuando se enamora se entrega de forma sincera y es capaz de cambiar al mundo por ella. Complemento ideal para Charly y su carácter explosivo. Agua y aceite que gracias a la fuerza del amor a veces logran complementarse. Así me pasó a mi.

Un guión ingenioso, actuaciones entrañables y bien construidas, las locaciones adecuadas y el acertadísimo repertorio musical, hacen de una idea original argentina un producto muy mexicano. Cada dialogo y escena transpira el estilo de vida del México actual y sus calles. Todo se confabula para que espere con ansias saber si por fin el amor de Nico y Charly logra sobrevivir a las dudas. Quedan además muchas preguntas, nuevos personajes y muchos conflictos por formarse. Sólo sé que lo mejor está por comenzar y desde ya estoy mordiéndome las uñas.

La segunda temporada de “Soy tu fan" se transmite los miércoles a las 22:30hrs por Oncetv, con repeticiones los domingos a las 23:00hrs. Si no la han visto no saben lo que se pierden.


sábado, 15 de octubre de 2011

La inauguración de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, en imágenes

Unas horas después de la inauguración de los Juegos Panamericanos sigo con la piel chinita. La distancia no fue impedimento para que siguiera la ceremonia por televisión. Y fue fastuosa, elegante, ágil, memorable. Un evento que sorprendió a propios y a extraños, con una calidad a la altura de cualquier inauguración de Juegos Olímpicos. México vuelve a sorprender al mundo. Qué orgullo y que felicidad que de nuevo se demuestre que en éste país, con voluntad y creatividad somos capaces de cualquier cosa. De la noche mágica de ayer podría escribir millones de palabras y no le haría justicia a la belleza de lo visto y escuchado, mucho menos creo poder transmitir esa emoción que inundó el corazón de los miles de televidentes.

Me doy por vencido. No narraré lo acontecido. Una imagen vale más que mil palabras. De Guadalajara para el mundo, aquí un recuento gráfico de la inolvidable noche de anoche.